"Es un horror", sostuvo la alcaldesa de Lampedusa, Giusi Nicolini, con lágrimas en los ojos. "Traen continuamente más cadáveres. Los medios de comunicación tienen que venir a ver esto. Es impresionante". "No pueden seguir viniendo en estas condiciones. Si sigue así, sería mejor que fuéramos por ellos", agregó la funcionaria que denuncia desde hace meses la "dejadez" de la Unión Europea (UE). Desde su elección en mayo de 2012, Nicolini conduce una batalla para que el drama de la isla sea atendido por el bloque. Recientemente escribió una carta dirigida a la UE: "¿Cuán grande tiene que ser el cementerio de mi isla?".
Italia está conmocionada y busca respuestas. "Oremos a Dios por las víctimas del trágico naufragio frente a Lampedusa", escribió el papa Francisco en su cuenta de Twitter. Esta nueva tragedia con refugiados es una "vergüenza", indicó. El Sumo Pontífice visitó la isla en julio, donde se pronunció en contra de lo que calificó como "globalización de la indiferencia" frente a las penas de estas personas.
En la isla siciliana reinaban el luto y la consternación. Más de 130 personas murieron en la peor tragedia protagonizada por una embarcación con refugiados en los últimos años frente a la costa de Lampedusa, cuando el bote en que viajaban se incendió y naufragó. "Desgraciadamente no necesitamos más ambulancias, sino ataúdes", sostuvo el médico Pietro Bartolo.
En la tragedia ocurrida ayer hubo escenas dramáticas. El bote en el que viajaban más de 500 personas sufrió una falla poco antes de llegar a la costa, por lo que se detuvo. Para llamar la atención, los refugiados quemaron una manta, pero el fuego se salió de control.
Cientos de personas se lanzaron al mar y muchos de los migrantes, procedentes en su gran mayoría de Eritrea y Somalia, se ahogaron. "Ellos no sabían a dónde ir", dijo la canciller, Emma Bonino.
Ante todo, la guerra civil en Siria y los conflictos en países cercanos empujan a muchas personas a abandonar sus países natales y buscar un futuro en Europa. En los pasados 25 años, más de 19.000 refugiados perecieron en ese intento. Una vez más, el país se siente abandonado con los refugiados en sus costas y pidió ayuda a la UE. "Estamos ahora delante de masacres de inocentes, por lo que la comunidad internacional, ante todo la UE, ya no puede escabullirse frente a la absoluta necesidad de tomar decisiones y acciones", dijo el presidente Giorgio Napolitano.
| Agencias DPA, EFE, AFP, Reuters y ANSA, y Ámbito Financiero |


Dejá tu comentario