25 de agosto 2010 - 00:00

El mensaje casi pasa inadvertido

Copiapó - El mensaje que emergió el domingo en el que los mineros expresaron estar «bien en el refugio los 33» estuvo a punto de pasar inadvertido si no fuera por un trabajador que lo encontró de casualidad, narró ayer uno de los operarios.

«Estábamos alegres cuando vimos los primeros mensajes, pero no sabíamos exactamente si todos estaban bien. Luego subieron los tubos al camión y un compañero encontró una bolsa de plástico atada a uno de ellos», contó uno de los operadores de la máquina perforadora, Nelson Flores.

«Allí todos nos volvimos locos, algunos lloramos, otros se lanzaron al suelo, fue una emoción grande», agregó.

El domingo, después de que una de las sondas alcanzó la cavidad en el fondo de la mina donde se suponía podrían estar los mineros, se oyeron pequeños golpes que alentaron las esperanzas de hallarlos con vida después de 17 días. Luego, uno de los martillos de excavación fue hallado con pintura roja y más tarde se encontró una carta escrita por uno de los mineros a su esposa, pero la confirmación de que todos estaban bien y con vida llegó al conocerse el pequeño pero elocuente mensaje escrito sobre un pequeño papel con lápiz de tinta roja: «Estamos bien en el refugio los 33».

Al principio, el trabajador que lo encontró había decidido llevarse la bolsa de recuerdo, pero luego la revisó bien y halló el contenido. «Aquí hay un mensaje», gritó, para luego leerlo en voz alta: «Estamos bien en el refugio los 33», tras lo cual se desató la euforia entre los trabajadores y las autoridades, narró Flores.

Agencia AFP

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