El mercado de renta fija es reflejo de la política económica del Gobierno e involucra un complejo análisis de variables de tipo monetaria que es todo un desafío; en nuestro país la política monetaria es parte de la discusión diaria en todos los mercados, en particular en lo referido al comportamiento de las tasas de interés.
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En este escenario la autoridad monetaria nacional intenta contener la inflación a través de la búsqueda de absorber los pesos del ahorro público mediante la emisión de Letras a tasas elevadas por encima de las que ofrecen los bancos por las colocaciones a plazo fijo, en cortos plazos. Estas cuasi colocaciones con un retorno del 24% anual, varios puntos por encima de los plazos fijos a 30 días según el banco, siguen siendo una de las alternativas más redituables que el dólar, visto que las expectativas devaluatorias y correctivas van desapareciendo. Estas tasas varios puntos por encima de la Badlar y rondando la Baibar, tiene un impacto directo sobre el costo de dinero de circulación en la Argentina.
En materia de administración de Activos, la "estrategia de preservación" definida como conservadora, ya que busca evitar riesgos más allá de lo estrictamente monetario, devaluación, inflación y tasa de interés negativa, es la que lleva a los ahorristas a inclinarse a las Lebac. Además de los inversores conservadores y los denominados institucionales, están en esta línea. Los Principios básicos de gestión de fondos son: rentabilidad, bajo riesgo y liquidez; se aplican a la perfección con este instrumento.
En el mercado argentino son los aumentos en las primas de riesgo-país que atentan directamente contra los bonos más largos de la curva rendimientos. Los inversores de renta fija, de cualquier tipo normalmente, analizan las tasas que devengan los valores y certificados de corto plazo y en largo plazo los cambios los precios ocasionados por variación en la prima de riesgo-país y eventuales devaluaciones.
Hoy el mercado de renta fija busca un equilibrio entre dos tipos de decisiones: las que apuntan a proteger el capital en el corto plazo y las que buscan incrementarlo en el largo aprovechando los movimientos en la curva de rendimientos; ambas son muy diferentes, con la novedad de que la tasa en el corto plazo es alta influida por los altos rendimientos Lebac y en largo la prima de riesgo. En el primer caso, las posiciones cortas en tasa Letras Provinciales y Lebac ofrecen tasas muy competitivas con ventaja adicional sobre los plazos fijos. En relación con títulos públicos en dólares, se prefieren a mayor plazo de manera de estar mejor relacionada con valoración del capital final y ante las variaciones en las tasas de interés. El concepto se aplica a bonos corporativos Obligaciones Negociables de compañías con el Grado de Inversión se presentan como buena alternativas en dólares.
En tal sentido tomar deuda a largo plazo en pesos se torna muy caro, motivo por el cual las reducciones en las primas de riesgo son aprovechadas por las provincias para tomar deuda en dólares cuya tasa, si bien para los mercados internacionales es alta, resulta adecuada al escenario económico nacional. Esta pulseada contra la inflación altera la lectura clara de la denominada curva de rendimientos, herramienta muy usada como brújula para la gestión en renta fija. La curva de rendimiento representa la relación del rendimiento medido por su tasa interna de retorno (TIR) y el período promedio de vencimientos o maduración (Duración) de bonos que representan el mismo riesgo crediticio, para una moneda y deudor determinando. De hecho, cuando las tasas de interés son bajas, es más probable que la curva de rendimientos tenga pendiente positiva; cuando la tasa es alta, es más probable que la curva de rendimiento sea de pendiente negativa. Distintos modelos matemáticos estudian la sensibilidad de esta curva, pero se demuestra que las tasas de interés de diferente duración usualmente se mueven juntas, con lo que la curva de rendimientos se desplaza,generalmente en forma horizontal. La razón es que las tasas de interés de los valores de deuda a corto plazo se relacionan con las expectativas de las de largo plazo del mismo emisor casi en forma lineal y su pendiente normalmente positiva es debido a que la incorporación de riesgo asociado con el plazo de su vencimiento, en nuestro país es casi plana.
La pendiente de la curva de rendimientos puede ser útil para anticipar la actividad económica futura, entendiendo que un aumento en la pendiente de esta curva puede entenderse como un posible futuro aumento de la actividad económica, mientras que un descenso en el nivel de esta pendiente indicaría una desaceleración hasta eventualmente la aparición de escenarios recesivos. Si exhibimos en un cuadro los vencimientos ordenados por plazo de menor mayor en pesos podremos deducir una posible existencia de una curva con pendiente apenas negativa en plazo mas largo, obvio que la construcción de esta curva puede diferir pero no demasiado.
(Ver cuadro 1).
En dólares positiva para plazos similares es positiva, para títulos subsoberanos, provinciales sucede lo mismo. (Ver cuadro 2).
Así los títulos en pesos ajustados por CER tienen un comportamiento similar, pero los que son en pesos o Badlar que son objeto de preferencia en los inversores, en corto y mediano plazo.
Veamos en el cuadro precedente el descenso en los precios que se produjo en el mes y recupera para el AO20 y aunque con volatilidad el AM20 mantuvo su precio y rendimiento.
Similar lectura puede hacerse con el AN18 en Dólares y el AMX8 en pesos, como siempre será el mercado quien nos resolverá el problema del equilibrio.
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