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El mercado sigue los avatares climáticos en Estados Unidos
En realidad la suba inicial en soja fue por problemas productivos en Sudamérica, que de hecho son mayores que los pensados inicialmente. Esto porque ahora Brasil está bajando sus números de producción. Pero, sin embargo, llama la atención que los stocks/consumos mundiales de la nueva cosecha se estén pronosticando cada vez más bajos. Están ya en niveles que no se veían desde la campaña 2008/09.
Adicionalmente en los números que llevan a este balance de oferta tan reducidos, se muestra una demanda algo baja a la luz del comportamiento reciente, un nivel de producción de EE.UU. que depende de los rindes en un mercado climático que está recién iniciando, y producciones sudamericanas muy elevadas en el marco de un año que siempre presenta desafíos.
En el caso del maíz es distinto, porque se espera aumento de stocks en EE.UU. que ya están en niveles altos, y a nivel internacional una reducción marginal en un nivel de existencias que es históricamente alto. Sin embargo, puntualmente hoy el mercado pasa por faltante de oferta, con Brasil fuera de mercado por problemas productivos y un exceso de exportación del año pasado, y la Argentina con un terrible problema logístico. Sin embargo, en algún punto esto se solucionará. Cierto es que el mercado sigue los avatares del clima en EE.UU. y si bien hasta acá vino todo bien, los pronósticos cambiantes meten premio climático, pero en septiembre cuando llegue la cosecha nueva, esto podría generar problemas. Lo que le da sustento a los precios es la escapada en los valores de soja, pero la relación de precios tiene cierta flexibilidad.
En lo que hace a trigo, la oferta es muy grande, y no se ven problemas climáticos serios. La llegada de la cosecha en EE.UU. presiona a la baja, y todo esto hace que el mercado esté débil. Sin embargo, localmente hay necesidad de grano para cubrir compromisos de exportación y para los molinos que tienen serios problemas para conseguir trigo bueno. Para la campaña nueva, la oferta será similar a la del año pasado. Si bien habrá mucha más producción, el año pasado se vendieron 4 mill.tt. de stocks que venían guardados por las restricciones comerciales. Por eso es que los 170u$s/t a cosecha para quien no puede esperar el segundo tiempo parece interesante.
Internamente tras varias semanas secas, y aunque las marcas térmicas bajas complicaron un poco, la trilla de soja está entrando en fases finales, y se reactiva la de maíz. Esto hizo que más camiones fluyeran a puerto. Los valores de soja disponible se quedaron más tranquilos, y subió el premio para noviembre, dando una señal de mercado más distendido en el corto, pero con necesidad en el largo plazo. En tanto en maíz los premios de locura que se pagaban, casi desaparecieron.
También avanza el ritmo de siembra de trigo, aunque hay dudas sobre si se podrá concretar toda la intención de siembra por el atraso en la fecha, ocasionado por las demoras de la trilla que dejaron los lotes disponibles muy tarde para hacer ciclos largos de producción, y porque todavía persisten problemas de caminos. Sin embargo, nadie duda de que vamos a una cosecha de mayor cantidad, y también calidad. Fundamentalmente porque se espera un año más frío y seco, y además porque se espera mayor fertilización de los lotes.
(*) Profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.


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