23 de octubre 2012 - 00:00

El Merval atacó solo

El Merval atacó solo
Era un reinicio que concentraba bastante suspenso, por lo que había sucedido el viernes y especialmente en el Dow Jones. Una segunda fecha de desplome ostensible, seguramente que llevaría las cosas a un terreno mucho más resbaladizo. Contra la «resaca» que venía de arrastre, estaban las fuerzas de la imaginación puestas a trabajar, para poder conseguir algún dato que equilibrara al mercado. Al parecer, provino de «tecnológicas» para disimular a las «industriales» y después de soportar algunas turbulencias intradiarias, sobrevino un repunte que dejó al Dow en condición de «neutro». Los europeos anduvieron más a los revolcones que al rebote, con pérdidas en casi todos los centros. En tanto, el Bovespa solamente consiguió bajar poco: con casi un 0,4%. Así el contexto, lo que podía suponerse era ver a Buenos Aires envuelto en esa atmósfera global muy difusa y apenas estable. Pero salió en medio del lote a mostrar vocación alcista y que terminó situando al Merval haciendo su propio juego. El 1,2% de mejora en líderes, tras mínimo en 2.420 y cerrando en el máximo del día -37 puntos más arriba- hasta los 2.457. A partir de esa elite de 13 especies, los datos adicionales resultaron sumamente contradictorios. Por caso, que por 30 plazas en suba, fueron 36 las que bajaron. Y esto dio razones al índice Bolsa -general- para dar una visión distinta al Merval, con porcentual de sólo un 0,8 por ciento. En cambio, el que reúne a las que son de «sede local» corrigió hacia el 1,52 por ciento positivo. Para alimentar la rueda, giraron $ 30 millones efectivos en acciones: número de rutina, a media agua entre lo superador y lo mediocre. Lo remarcable fue que el indicador porteño se ubicó a la cabeza (vaya a saberse por qué). Y la Bolsa, se floreó.

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