14 de abril 2014 - 00:00

El Nasdaq arrastró a los mercados globales

Los mercados internacionales se tiñeron de rojo el viernes, al crecer las especulaciones de que los balances de las compañías tecnológicas revelen poca relación con sus elevadas cotizaciones. Muy deseados en épocas de liquidez abundante como 2013, los papeles de firmas como Facebook, Netflix, Tesla y Amazon fueron los primeros en sufrir este año las preocupaciones por un endurecimiento de las tasas y el crédito en EE.UU. El NASDAQ cayó un 1,34 por ciento, luego de padecer el jueves su peor caída diaria desde noviembre de 2011.

Por eso, toda la atención inversora se posará sobre la presidenta de la Fed, Janet Yellen, cuando hable el próximo miércoles en el Club Económico de Nueva York. "Hemos tenido básicamente cinco años de un mercado que ha sido resguardado por la Reserva Federal", dijo Quincy Krosby, estratega de Prudential Financial. "Ahora que nos acercamos cada vez más al final del QE, creo que los traders y los fondos de cobertura están siendo muy cuidadosos y selectivos", agregó.

A pesar del "selloff" de las últimas sesiones, los grandes jugadores siguen apostando a la renta variable. En vez de saturar sus carteras con acciones volátiles de alto crecimiento, se empiezan a volcar en los papeles denominados "blue chip". Así, privilegian la calidad que ofrecen las empresas con gran capitalización sobre los retornos cortoplacistas de las tecnológicas.

En sintonía con Wall Street y sus pares europeos, la Bolsa porteña despidió la semana con una baja del 0,45 por ciento, hasta las 6.468,57 unidades. Con magros 90,3 millones de pesos negociados, los mejores desempeños se anotaron en los papeles de Comercial del Plata (+4,12%), Siderar (+3,38%) y Petrobras Brasil (+3,08%), mientras que para las pérdidas se encolumnaron Banco Francés (-3,77%), Petrobras Argentina (-3,24) y Pampa Energía (-2,68).

Los sectores bancarios, petroleros y energéticos sufrieron los efectos de una continua toma de ganancias a través de ventas, luego de los recientes recorridos alcistas que dejaron amplios beneficios en los portafolios de inversores y en los patrimonios de fondos institucionales. Las siguientes jornadas estarán signadas por una retracción en los negocios debido a los días francos por el Pésaj y Semana Santa, además de los vencimientos de las opciones de abril.

Los bonos también se deslizaron por la pendiente, y entre los más afectados estuvieron los cupones PBI en pesos, que cayeron un 2,17 por ciento, abandonando la tendencia ascendente de las últimas ruedas. El nominado en dólares bajo legislación local cayó otro 1,35 por ciento, en una rueda con mínimas operaciones registradas para este tipo de derivados. Entre la deuda en dólares, las emisiones más demandadas se tomaron un respiro. El Bonar X perdió un 0,30 por ciento, al tiempo que el Boden 2015 subió un 0,10 por ciento.

Por su parte, la "pax cambiaria" llegó para quedarse en el mercado mayorista. El dólar cerró estable en $ 8,005 y ya acumula dos semanas sin variaciones. Como si fuera poco, la mesa de dinero del Banco Central se alzó con 270 millones de dólares para equilibrar una plaza signada por el comienzo del ciclo comercial de las cerealeras. La entidad que preside Juan Carlos Fábrega ya absorbió más de 1.000 millones de dólares en abril, intentando revertir el goteo de 3.500 millones de dólares en los primeros tres meses del año. El viernes, las existencias del Banco Central sumaron 109 millones de dólares para finalizar en los 27.738 millones de dólares.

En tanto, el dólar paralelo aumentó ocho centavos y cerró a $ 10,38. Un alza del tipo de cambio implícito mejoró el atractivo de las cuevas ante los ahorristas, que prefirieron pagar algunos centavos de más para mantener su operación en el anonimato. El "contado con liquidación" para fugar divisas también se negoció cinco centavos arriba, hasta los $ 9,66.

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