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«El Niño alivia»
Periodista: ¿Qué se espera de la sequía en Estados Unidos?
Eduardo Sierra: Estados Unidos atraviesa una mala perspectiva, pero hay que ver hasta dónde Chicago asimiló el golpe. El USDA (Departamento de Agricultura estadounidense, por sus siglas en inglés) ya ajustó a una cifra realista. Confían en una producción sudamericana récord. Pero sucede que El Niño llega después de dos años terribles. Será un Niño moderado, con buenas lluvias, pero con dos Niñas adelante no será lo que esperan.
P.: ¿Cuál es el antecedente que derivó en la situación actual?
E.S.: Venimos de dos episodios de La Niña extemporáneos. Eso lo registró Australia, lo que se evidenció con inundaciones, y con dos campañas muy perturbadas, sobre todo la última. Eso sigue haciendo efectos, pero ahora se supone que viene El Niño. En eso hay un acuerdo general en todos los especialistas del mundo. Pero uno se imagina que empieza a llover ahí mismo.
P.: ¿Cuáles van a ser los efectos del cambio del fenómeno meteorológico?
E.S.: Para Norteamérica El Niño se produce de octubre a marzo, y en la Argentina es de noviembre a febrero. Sucede que Norteamérica todavía está en una Niña doble. La lluvia llegará en octubre, cuando la cosecha esté destruida. Los propios estadounidenses, de aquí a octubre, ven un acentuamiento de la sequía. Chicago ya se hizo cargo de toda la disminución que puede haber, pareciera que ya se empezó a tranquilizar. Pero si este Niño sirve a Estados Unidos, va a ser para la campaña que viene.
P.: ¿Y cuáles serán los efectos de El Niño para la Argentina?
E.S.: En la Argentina ya se empezaron a sentir los efectos, pero es muy embrionario. Para nosotros la perspectiva es mejor, nos va a beneficiar en esta campaña, y a ellos en la otra. El invierno actual es de La Niña, aunque en algún momento llegue El Niño nos alivia, pero aún las lluvias son irregulares. Llovió bien en la región pampeana, pero no hacia el interior del país. Aún se sufren los efectos. Para la cosecha fina en las zonas marginales la situación sigue comprometida. Se espera que en octubre y noviembre se reactiven las lluvias, pero ahora lo que hay es un período de heladas tardías. Es para tener en cuenta porque puede perjudicar cultivos muy tempranos. Eso implicaría una acción residual de La Niña.
P.: ¿Antes de la llegada de El Niño, cuál será el escenario?
E.S.: Antes de eso, se mostró que habrá lluvias, desde el litoral fluvial hasta Buenos Aires. Se intercalarán descensos térmicos lo que queda del invierno. Habrá períodos cálidos, seguidos por lluvias muy para el litoral y la región pampeana, con aire polar dentro de la próxima semana. A partir de la primavera empieza a mejorar la regularidad de las lluvias.
P.: ¿La próxima cosecha tendrá problemas para determinado cultivo?
E.S.: Existen dos situaciones bien diferentes. Por un lado, Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires, y el sur de Córdoba, con humedad, donde los trigos, con una nueva lluvia, van a crecer bien. Por otro lado, el centro y norte de Córdoba, el NOA y Chaco, donde siempre faltó lluvia, donde puede ser que al trigo no le alcance el agua, porque tiene una gran demanda en la siembra.
P.: ¿Entonces el clima puede llevar a una mala cosecha de trigo como se pronostica?
E.S.: Se está comentando que será una de las siembras de trigo más bajas de la historia, principalmente por las condiciones económicas. Pero si algunos estiman siete millones y medio de toneladas, son cifras terroristas. Pero una menor área sembrada y el clima que no acompaña podrían generar una cosecha mediocre. En este caso estamos hablando de las zonas marginales.


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