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¿El oro y la plata retomarán la tendencia alcista?

El ajuste iniciado a mediados de 2011 en ambos metales fue sumamente difícil desde el punto de vista técnico dado el alto nivel de solapamiento, sin nunca poder recuperar la tendencia alcista en cada uno de los rebotes. Lo que siempre resaltábamos era la importancia de los soportes ubicados en los mínimos de 1.520 dólares para el oro y los 26 dólares para la plata y que se debía tener cautela ante un quiebre debajo de tales valores.
En las gráficas adjuntas se podrá apreciar que en tales niveles existían fuertes soportes dado que cada vez que el mercado accedía a dicha zona, las órdenes compradoras aparecían con fuerza, salvando a los metales y llevando a los precios de regreso a valores superiores.
Debajo de los soportes mencionados se ubicaban los stops de las posiciones compradas (largas) y parte de ello explica la gran caída que tuvieron los metales en las últimas ruedas, una vez que fueron quebrados a la baja. Es decir, la compra no apareció esta vez como en las últimas ocasiones, los alcistas se corrieron, se perforaron los soportes en 1.520 dólares para el oro y 26 dólares para la plata, y tal evento provocó que se activen los stops de las posiciones compradas en los metales, generando una ola de ventas y, como consecuencia, una aceleración bajista hasta los valores actuales.
En pocas palabras, desde el punto de vista técnico, cualquier visión alcista se mantendrá con vida mientras los soportes sean respetados y con chances de que las subas sean retomadas como tendencia principal. Sólo con el quiebre debajo de tales niveles el mercado quedará vulnerable a una ampliación en el ajuste, comprometiendo la visión alcista y habilitando descensos mayores hacia zonas inferiores. Ello mismo fue lo que ocurrió con los metales en cuestión.
Ahora bien, una vez que el mercado aceleró a la baja y regresó a los valores actuales, ¿qué debemos esperar para el oro y la plata?
Plata
Los analistas técnicos analizamos patrones y comportamientos de los activos financieros, los cuales tienen vida a partir de los precios. Si vemos la historia de la plata desde 2002, caídas como la actual han ocurrido en distintas oportunidades. En 2004, 2008 y en la actualidad se han dado caídas de más del 30%.
Vemos que en cada uno de tales descensos, el mercado regresa siempre a los máximos previos y tal nivel es un importante soporte desde donde la plata reacciona y retoma la tendencia alcista. Técnicamente, los soportes son niveles donde se ubican los compradores y desde donde el mercado se recupera para acceder a niveles superiores, mientras las resistencias, son el lugar donde se ubican los bajistas y desde donde los activos fallan en la superación de tal zona, para más tarde regresar a valores inferiores. Una vez que el mercado quiebra un soporte, tal nivel será más tarde considerado una resistencia importante. De igual modo, una vez que el mercado supera una resistencia (máximos previos, por ejemplo) ésta será considerada un soporte para el mercado y desde donde la tendencia alcista deberá ser reanudada para llevar a los precios de regreso a zonas superiores. Esto último es lo que ocurrió con la plata. Veamos.
La zona de 5,50 dólares era un gran resistencia para la plata a lo largo de 2002-2003 y recién en noviembre de 2003 fue superada, accediendo a máximos de 8,45 en abril de 2004. Desde tal fecha el mercado se desploma de manera abrupta. ¿Dónde finalizo tal caída? Las pérdidas finalizaron junto a los máximos previos de junio de 2002 en 5,20 dólares, los cuales eran resistencia hasta noviembre de 2003, pero en esta ocasión actuaron como soporte que el mercado reconoció y desde allí la tendencia alcista fue reanudada rumbo a nuevos máximos.
Si bien en 2006 se da una caída importante, el comportamiento que estamos demostrando queda mejor evidenciado en 2008, cuando en marzo de tal año el metal genera un gran techo de mercado en 21,35 dólares y desde allí cae fuertemente. Nuevamente, ¿adónde fue el mercado? Regresó a los máximos previos de abril de 2004, replicando el mismo comportamiento que tuvo en este último año (cuando cayó hasta los máximos de 2002), para más tarde retomar la tendencia alcista rumbo a nuevos máximos.
Lo interesante de este análisis es ver dónde está ubicada la plata hoy. Esta caída, ¿adónde nos llevó? El mercado regresó a la zona de máximos de 2008, replicando el mismo comportamiento de los años y ajustes previos. Para confirmar tal evolución queda esperar que los mínimos actuales sean reconocidos como soportes y que desde aquí un nuevo ciclo comience para el metal precioso. En este sentido, consideramos que los máximos de 2008 de 21,35 dólares son el soporte de mayor peso en el mediano y el largo plazo para la plata y desde donde deberemos ver un regreso de la tendencia alcista que logre llevar a los precios rumbo a zonas superiores en torno a los 26 dólares y los 30 dólares más tarde.
Los mínimos de 21,60-21,35 dólares son soportes claves para la plata coincidentes con los máximos previos e incluso con el 61,8% de fibonacci de todo el bull-market iniciado en el año 2002. Mientras tales valores sean respetados como soportes aún podremos esperar un regreso de las subas, incluso tomando en cuenta el alto nivel de saturación y sobreventa mostrado por los indicadores técnicos. En el corto plazo la plata encuentra resistencia en los 25 dólares, y son los máximos de 26 dólares (antes soporte) la resistencia clave a superar. Con el quiebre por encima de tal escollo, será una clara señal de recuperación para pasar a favorecer avances adicionales rumbo a valores más ambiciosos para adelante.
Ahora bien, de igual manera que como alertábamos con el soporte en 26 dólares, previa a la última caída, es de importancia tener en cuenta los soportes actuales ubicados junto a los máximos de 2008 de 21,60-21,35 dólares. Sólo con el quiebre debajo de tal zona la plata quedará vulnerable a continuar con el proceso de ajuste actual, pudiendo acceder a valores más deprimidos en torno a 20-17,80 dólares, al menos.
Oro
De igual manera que la plata, el oro generó una importante caída en las últimas ruedas y accedió a soportes importantes. El soporte en 1.520 fue vulnerado y por ello las últimas pérdidas hasta los valores actuales.
El mercado está corrigiendo todo el bull-market entre 2008 y 2011 y en los máximos de 1.920 dólares finalizó una onda 3 de largo plazo, por lo cual la caída actual es considerado la onda 4 de largo plazo. En general las ondas 4, desde el punto de vista elliiottista, se hacen entre el 38,2% y el 50% fibonacci, y desde donde la tendencia alcista es reanudada como parte de la onda 5. En este sentido, vemos que en los mínimos de 1.300 dólares se ubica la onda 4 de menor grado y el 50% de fibonacci de todo el avance iniciado en octubre de 2008, por lo que, mientras los 1.300 dólares no sean quebrados a la baja, aún podremos esperar que desde aquí la tendencia alcista sea retomada en busca de regresar a los 1.430 dólares y 1.500-1.520 dólares más tarde. En tales máximos se ubica el obstáculo de mayor peso en el corto y mediano plazo y con el quiebre por encima de tal valor será una señal positiva de parte del mercado para pasar a habilitar avances mayores en dirección a valores más ambiciosos para adelante.
Sólo el quiebre directo debajo de 1.300 dólares, implicará que el ajuste actual no forma parte de una onda 4, por lo que el oro quedará vulnerable a un ajuste mayor, regresando a niveles inferiores en torno a los 1.200-1.160 dólares, al menos.
En el caso del oro, en la gráfica semanal también se muestra una clara saturación y sobreventa, fortaleciendo una visión de rebote y posterior regreso de la tendencia alcista.
Conclusión
La gran caída que han tenido los metales es un claro ejemplo de lo técnico que es el mercado y cómo ante el quiebre de los soportes de 1.520 del oro y 26 dólares de la plata se activaron stops de posiciones compradas, generando una aceleración bajista. La última caída llevó a los metales junto a soportes importantes y desde allí se detuvieron las pérdidas. Hoy en día el mercado se sostiene por encima de tales soportes por lo que aún podremos esperar que las subas sean retomadas como tendencia principal, de regreso a niveles superiores.
Es de esperar que luego de semejante caída, el mercado genere un nuevo proceso de lateralización, eliminando la euforia bajista y el pánico, y el alto nivel de saturación abra las puertas a un rebote. Aunque el reconocimiento de soportes de largo plazo dan esperanza de una recuperación mayor y sólo debajo de los mínimos mencionados, la visión alcista quedará comprometida y alertaremos por una continuidad bajista en dirección a valores más deprimidos para adelante. De todos modos, mientras el mercado continúe respetado los soportes propuestos, el sesgo se mantendrá alcista con chances de evidenciar nuevas subas rumbo a zonas superiores. Veamos..

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