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El peronismo K recuperó una minoría recién perdida
El PJ bonaerense, encabezado por su presidente, Fernando Espinoza, desembarcó en Almirante Brown para apoyar el acto de asunción del peronismo local enfrentado a Darío Giustozzi, que se niega a ceder el local partidario. Estuvieron Gabriel Mariotto y el titular del IPS, Mariano Cascallares.
La cabriola de Sorchilli, que mientras el peronismo montaba una forzada foto de la totalidad en Santa Teresita se reunía con Sergio Massa para publicitar su mudanza, tuvo un efecto inmediato: dejó al FpV del Senado bonaerense sin la primera minoría y cedió al massismo el bloque más numeroso.
Ayer ese mapa volvió a modificarse. Gabriel Mariotto convocó a los 19 senadores del FpV, sentó a Mario Ishii del bloque PJ Néstor Kirchner y a Mónica Macha, del sabbatellista Nuevo Encuentro para conformar un interbloque que le devuelve al oficialismo, al menos por ahora, la condición de primera fuerza porque suma 21 votos mientras el FR queda en 20. El interbloque fue bautizado Néstor Kirchner oportunamente porque el kirchnerismo recordó ayer un nuevo aniversario del nacimiento del expresidente.
Un dato no es menor: ese elemento juega en marzo a la hora del reparto de las comisiones del Senado, donde la primera minoría tiene prioridad y le puede garantizar el manejo de comisiones clave al oficialismo. La juntada que motorizó Mariotto retrotrae, en algún punto, la situación política al 27 de octubre del año pasado porque tanto Ishii como Macha ingresaron al Senado provincial como candidatos del FpV, aunque luego conformaron bloques unipersonales y sueltos. Es una factura que en silencio el peronismo le pasa a Carlos Zannini, secretario de Legal y Técnica, que manejó la lapicera durante el cierre de listas. El balance es escalofriante: en la Primera Sección, el FpV consiguió tres senadores provinciales, pero ninguno de ellos en la actualidad forma parte del bloque del FpV. Así como Ishii y Macha armaron bancadas solitarias, Alejandro Urdapilleta llegó por el esquema de Raúl Othacehé, intendente de Merlo que saltó con su espacio al massismo.
Ayer, con fórceps, bajo el paraguas de un interbloque, aquella boleta volvió a formar parte del dispositivo oficial en la provincia a la vez que computan un voto extra, de la denarvaísta Nidia Moirano. La necesidad de juntar esos pedazos se precipitó a partir del salto de Sorchilli, que, a la vez, indujo a pensar que Sergio Berni, secretario de Seguridad y senador con licencia, podría reasumir la banca. Ayer, en Gobierno avisaban que eso no ocurrirá y que, por pedido expreso de Olivos, Berni seguirá como segundo en la línea de sucesión de Scioli, detrás de Mariotto.
Hubo, en tanto, quejas sobre el manejo que Cristina Fioramonti hizo del bloque y ayer, en la catarsis, se habló de incrementar el debate y darle más ritmo.


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