- ámbito
- Edición Impresa
El plan B de Macri: Corte ampliada y extraordinarias
Paula Bertol y Mauricio Macri
El pos kirchnerismo que lidera Pichetto en el Senado ejercerá así su poder de veto a los pliegos que Macri intentó primero imponer por decreto para, más tarde, congelar la jura y aceptar negociar con el peronismo senatorial. De hecho, el presidente confirmó en la reunión con Rodríguez Saá que llamará a sesiones extraordinarias a partir de la segunda quincena de enero. El gobierno nacional aspira a, al menos, contar con la colaboración de algunos de los 42 senadores del FpV, sobre un total de 72, para aprobar la designación de embajadores y el ascenso del personal militar.
Para lograr la aprobación de los pliegos de Rosenkrantz y Rosatti para la Corte Suprema, Macri deberá montar una auténtica ingeniería política en la Cámara Alta. El quórum para poder empezar una sesión demanda un mínimo de 36 senadores nacionales ocupando sus bancas. El oficialismo de Cambiemos cuenta con apenas 12 legisladores propios. Y para cubrir las dos vacantes de la Corte Suprema de Justicia, el macrismo deberá reunir dos tercios de los votos, es decir unas 48 humanidades dispuestas a votar los pliegos. Una misión, por ahora, imposible para la Casa Rosada.
Integración
Pichetto ya avisó este fin de semana que no están dispuestos a ceder después del decreto inconsulto de Macri. Y, vía Rodríguez Saá, le envió un mensaje al presidente: la posibilidad de ampliar la integración del máximo tribunal de 5 a 7 integrantes. Se abrirían así dos plazas adicionales para negociar con el peronismo y llegar así a los dos tercios de los votos.
Rodríguez Saá estuvo acompañado por su coterránea Liliana Negre de Alonso; por la representante del Movimiento Popular Neuquino, Lucila Crexel; por el sanjuanino Roberto Basualdo; por el salteño Juan Carlos Romero; y por la fueguina Miriam Boyadjian. No fue Carlos Reutemann. Este pelotón de peronistas le hizo otra observación a Macri. Están conformes con los antecedentes de Rosenkrantz, pero a Rosatti, ex Ministro de Justicia de Néstor Kirchner, lo consideran alineado con Cristina de Kirchner y no avalan su postulación.
En conferencia de prensa, Rodríguez Saá valoró la invitación del presidente y recomendó "practicar el diálogo plural para encontrar puntos en común que nos permitan sacar las medidas necesarias para lograr un país mejor". El senador destacó que el Interbloque Federal va a colaborar para alcanzar los dos tercios en la cámara alta "para lo que sea necesario" y sobre la designación en comisión de Rosatti y de Rosenkrantz por decreto para la Corte Suprema dijo que "sería mucho más positivo encontrar el acuerdo y que los nuevos miembros sean nombrados con el procedimiento que fija la Constitución Nacional".
Macri estuvo acompañado por el jefe de Gabinete, Marcos Peña; el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó; el secretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis, y la secretaria de Relaciones Parlamentarias, Paula Bertol. "Fue muy positivo que Macri no estuviera solo. Se trabajó en una agenda parlamentaria. Y quedó la sensación de que el gobierno está dispuesto a respetar los métodos más usuales para el nombramiento de los integrantes de la Corte", revelaron los voceros.
Días atrás el presidente de la Comisión de Acuerdos, el kirchnerista salteño Rodolfo Urtubey, aclaró que si los candidatos asumían en sus cargos el FpV iba a rechazar sus diplomas. Por ello, el Interbloque Federal le propuso a la vicepresidenta Gabriela Michetti salvar la situación con un proyecto de Ley para ampliar el número de miembros de la Corte de cinco a siete.


Dejá tu comentario