23 de mayo 2013 - 00:00

El PP, al rescate de Rajoy ante el embate de Aznar

Desde Bruselas, Mariano Rajoy evitó polemizar sobre los dichos de José María Aznar. Delicado momento en el oficialismo español.
Desde Bruselas, Mariano Rajoy evitó polemizar sobre los dichos de José María Aznar. Delicado momento en el oficialismo español.
Madrid y Bruselas - Mariano Rajoy salió ayer al cruce de las críticas de José María Aznar y del amago de regreso del expresidente del Gobierno español, aunque lo hizo con fidelidad a su estilo: eludiendo polemizar, pero dejando claro que mantendrá su política económica, diga lo que diga el hombre que hace una década lo colocó como su sucesor.

"Tengo como norma no comentar jamás sobre las opiniones de expresidentes del Gobierno", manifestó Rajoy en Bruselas, en la rueda de prensa final de la cumbre europea en la que en media docena de ocasiones eludió dar respuesta a los periodistas sobre el tema que ayer centró la atención informativa en España.

"No van a encontrarme en ninguna polémica con un expresidente y menos con el presidente Aznar", dijo de manera tajante.

Fue al final de una jornada en la que destacados dirigentes del Partido Popular (PP) cerraron filas con él tras las críticas de Aznar y su insinuación de una posible vuelta a la arena política de la que se retiró hace nueve años. Un amago que, de concretarse, supondría un desafío directo al liderazgo de Rajoy.

"Nunca he eludido mi responsabilidad. Cumpliré con mi responsabilidad, mi conciencia, mi partido y mi país", manifestó Aznar el martes a la noche en una entrevista.

En esa entrevista, el presidente honorario del PP criticó abiertamente la política que su sucesor aplica frente a la crisis económica. Y arremetió contra las subas de impuestos aprobadas en contra de lo que decía el programa electoral con el que Rajoy ganó los comicios de noviembre de 2011.

"Hace falta bajar los impuestos en España ya, es urgente, tenemos un sistema fiscal que ha sido superado", dijo Aznar en una entrevista que siguieron casi 2,2 millones de espectadores, con un 14% de la audiencia.

Rajoy no le respondió directamente, pero dejó claro que sus decisiones se mantienen. "Hay un rumbo marcado y hay que mantenerlo y dará lugar a que salgamos de la crisis y no voy a cambiar la política económica. Estoy haciendo lo que creemos que hay que hacer".

En España, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, había sido horas antes más explícito a la hora de explicar, respondiendo a Aznar, por qué el Gobierno no revierte la suba de impuestos. "No se pueden bajar impuestos ahora", dijo, quien ocupó la misma cartera en tiempos de Aznar.

La irrupción de Aznar causó malestar en el PP, donde a tenor de las declaraciones que hicieron ayer muchos dirigentes de la formación conservadora, ninguno parece anhelar el regreso del exjefe de Gobierno a la vida política.

"Las cosas se van para no volver y ahora los tiempos van por otro camino", dijo el presidente del Congreso de los Diputados, Jesús Posada, quien fue ministro en los gobiernos de Aznar (1996-2004). El jefe del Gobierno regional de Galicia, Alberto Núñez-Feijóo, manifestó "una lealtad inquebrantable con el presidente Rajoy".

Las declaraciones de Aznar, al que la izquierda española tiene especial inquina, encendieron el debate en España sobre su posible vuelta, con reacciones también desde fuera del partido gobernante.

"Está bien donde está", dijo el líder de Izquierda Unida (IU), Cayo Lara. "Aznar ya nos dejó una herencia, dejó al país en una guerra y además con las consecuencias tan dramáticas que vinieron después por esa decisión de ir la Guerra de Irak", manifestó en referencia al flagelo del terrorismo.

Desde el Partido Socialista (PSOE), la portavoz parlamentaria Soraya Rodríguez dijo: "El país se les va de las manos".

Agencias DPA, AFP, EFE y Reuters

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