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El PSOE resiste ruegos de Rajoy (por ahora)
Su líder, Pedro Sánchez, insistió ayer en que no apoyará un Ejecutivo encabezado por el conservador Mariano Rajoy y anunció que buscará un pacto con los dos partidos emergentes del país: Podemos (izquierda) y Ciudadanos (centro-derecha). "A los tres nos une el cambio. Un cambio progresista, reformista, que regenere nuestra vida democrática, que reconstruya el estado de bienestar dañado y que ponga fin a la fractura de convivencia en Cataluña", subrayó en conferencia de prensa. Las elecciones generales celebradas el 20 de diciembre en España dejaron el país al borde de la ingobernabilidad: la fuerza más votada fue el Partido Popular (PP) de Rajoy, aunque lejos de la mayoría absoluta y sin posibilidad de gobernar sin apoyos.
La formación conservadora busca desesperadamente una gran coalición a la alemana con el segundo partido más votado, el PSOE, y con Ciudadanos (cuarto) para formar un bloque estable que pueda hacer frente al desafío independentista catalán. Pero el PSOE volvió a rechazarla ayer y abogó por un cambio. "Cuatro años más de Rajoy en el Gobierno agravarían la confrontación (con Cataluña)", insistió Sánchez en declaraciones a la emisora de radio Cadena Ser.
Un año y medio después de asumir al frente del PSOE, todas las miradas están puestas en él. La semana pasada avanzó en Lisboa su intención de liderar una coalición de fuerzas progresistas -siguiendo el modelo portugués- si Rajoy no consigue ser investido. "Sería muy conveniente que haya un Gobierno fuerte de la nación para defender el interés general", expresó al respecto el ministro de Justicia, Rafael Catalá, en la emisora Onda Cero.
Sánchez se ha visto presionado en las últimas semanas también dentro de su propio partido. Su intención de pactar con Podemos, formación que propone un referéndum sobre la independencia en Cataluña, no es vista con buenos ojos por algunos de sus compañeros socialistas. Entre ellos, destaca su máxima rival interna, la dirigente andaluza Susana Díaz, quien tras varios tire y afloja le brindó finalmente su apoyo para tratar de liderar un Gobierno alternativo a uno encabezado por Rajoy.
Un posible pacto con Podemos y Ciudadanos daría a Sánchez una holgada mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados pero, además, le permitiría prescindir de partidos regionales de corte nacionalista como los que pactaron en Cataluña para guiar a la región hacia la independencia. "No voy a buscar esos apoyos", dijo. Aunque el líder socialista hizo hincapié en lo que une al PSOE con Podemos y Ciudadanos, entre los tres existen diferencias importantes. Y uno de los principales escollos es Cataluña. Mientras Ciudadanos es antiindependentista y aboga por defender la unidad de España con la ley en la mano, Podemos reclama el llamado derecho a decidir en la región (un referéndum). El PSOE apuesta por una reforma de la Constitución en clave federal.
Desde Ciudadanos calificaron hoy de "prácticamente imposible" el pacto propuesto por Sánchez. "Vemos complicado que pueda llegar a un programa de Gobierno que convenza a Podemos y a Ciudadanos lo suficiente para darle la abstención (en la investidura)", dijo el vicesecretario general del partido, José Manuel Villegas.
Agencia DPA


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