8 de noviembre 2011 - 00:00

El régimen apela a alardes retóricos

Teherán - Irán se hace eco de las amenazas procedentes de Israel, pero no se las toma en serio. «Desde hace ocho años escuchamos amenazas israelíes. Tenemos confianza y podemos defender nuestro país», dijo el ministro de Relaciones Exteriores, Ali Akbar Salehi.

Teherán se jacta de su misil Shahab-3, que presuntamente tiene un alcance de 2.000 kilómetros, con el que podría llegar a cualquier punto del territorio israelí, uno de sus más enconados enemigos.

Para el jefe del Estado Mayor, Hasán Firusabadi, los «sionistas» conocen la capacidad de los misiles iraníes. El canal estatal Press TV amenaza a Israel con consecuencias de dimensiones «apocalípticas» si Israel osa atacar Irán.

«La retórica heroica en el país no debería engañar a nadie, de que durante un eventual ataque israelí y un contraataque, todos apoyarían a Israel y nadie a Irán», dijo un diplomático extranjero en Teherán.

Irán no puede contar con la ayuda de los árabes proestadounidenses, y tampoco de su país hermano, Siria, que actualmente está inmerso en una crisis propia. Los amigos latinoamericanos como Venezuela o Bolivia, no atacarían, como tampoco lo harán rusos o chinos. «Además Libia fue un buen ejemplo para Irán, para saber lo que es capaz de hacer la OTAN», dijo el diplomático.

Según los expertos militares, Irán tiene misiles que pueden llegar a Israel, pero cómo funcionan es algo que conocen muy pocos. «Se dice que los misiles han sido probados exitosamente, pero no hay fuentes neutrales que lo puedan confirmar», señaló un militar ya retirado en Teherán. Pero tampoco habría que descartar un escenario terrible: que los misiles no sólo funcionen, sino que además puedan ir dotados de cabezas nucleares.

Los dirigentes religiosos en el país han subrayado siempre que el uso de armas de destrucción masiva está prohibido según el islam. Pero los religiosos señalan que cuando Irak al final de la guerra con Irán (1980-88) usó armas químicas, Teherán no lo repudió. «Pero Irak era un país musulmán e Israel no lo es», añadió el militar.

Un ataque israelí tendría además efectos positivos para la cúpula iraní. «El presidente Mahmud Ahmadineyad está inmerso actualmente en una crisis política y económica, y un ataque israelí lo liberaría de todos esos problemas», dijo en Teherán un periodista crítico con el régimen.

No obstante, el canal Press TV se pregunta en una información por qué el director de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Yukiya Amano, viaja a Estados Unidos para hablar con los estadounidenses justo antes de presentar su próximo informe la semana que viene. «Eso parece un intento coordinado de Occidente de hacer del informe de la AIEA un manifiesto acusador contra Irán», señaló el diplomático iraní ante la ONU, Ishahi Ale Habib.

Agencia DPA

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