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El riguroso Monti reclama amplio respaldo, sin plazos
El designado primer ministro, Mario Monti, se retira de un hotel de Roma en el que mantuvo conversaciones con dirigentes de los principales partidos políticos.
Durante la primera ronda de consultas políticas que comenzó ayer en Roma, Monti señaló que quiere «una representación política al más alto nivel» en su Gobierno, o sea incluso entre los ministros, indicó Roberto Antonione, exdiputado berlusconiano ahora inscripto en el grupo mixto del Parlamento, tras ser recibido por el premier designado en el Palazzo Giustiniani, sede del Senado.
«Lo que a él le gustaría es que hubiera políticos al nivel de ministerios, además de las subsecretarías», dijo Antonione.
En cuanto a los partidos que deberían tener representantes en su gabinete, Monti «no lo dijo, pero mi impresión es que se refería a los partidos principales», añadió.
El punto fue confirmado por Arturo Iannaccone, del movimiento Noi Sud.
Por su parte, Francesco Pionati, de la Alianza de Centro, refirió tras su encuentro con el premier designado que «Monti nos dijo que nunca habría aceptado un encargo con un término determinado, por lo que su Gobierno apuntará al fin natural de la legislatura», o sea a comienzos de 2013.
Monti comenzó ayer sus consultas con los grupos parlamentarios minoritarios, para pasar hoy a reunirse con los agentes sociales y las dos grandes formaciones políticas, el hasta ahora opositor Partido Democrático y el Pueblo de la Libertad de Berlusconi.
La idea, según explicó ayer el presidente de la Cámara de los Diputados, Gianfranco Fini, es que el nuevo Ejecutivo quede constituido antes del viernes, dentro del proceso acelerado de transición abierto para ofrecer certidumbre a los mercados y evitar el empeoramiento de las finanzas de un país con una deuda pública del 120% del PBI.
La insistencia de Monti en un involucramiento de los grandes partidos en su gestión y en evitar el adelantamiento electoral son puntos delicados, ya que el partido de Il Cavaliere se declaró dispuesto a tener una actitud constructiva pero sin ofrecer un apoyo a ciegas. Según anunció, reclamará la celebración de comicios una vez que se aprueben las reformas comprometidas ante la Unión Europea (UE).
La Liga Norte (regionalista, derecha dura), hasta ahora socia del Gobierno de Berlusconi, anunció ayer en un comunicado, tras mantener un contacto telefónico con Monti, que votará «no» en el Parlamento al eventual Ejecutivo del excomisario (ministro) europeo, aunque valorará caso por caso su posición en las votaciones sobre las reformas que éste plantee.
«El fin de los privilegios» será su lema, según citaron los medios locales al excomisario.
Monti planea un programa que dejará muchas víctimas, así como medidas para impulsar el crecimiento, según dijo un socio que participa en las consultas para la formación de Gobierno.
Italia tiene deudas de al menos 1,8 billón de euros y después de Grecia es el segundo país más endeudado de la eurozona. Los intereses de la deuda estatal a cinco años subieron ayer al 6,29 por ciento, lo que explica por qué Monti está exigiendo reformas drásticas. La cuestión es si logrará un apoyo tan amplio en el Parlamento y más, aún, si podrá conservarlo ante los fuertes recortes sociales que se avecinan.
El país enfrenta vencimientos de su deuda por 200.000 millones de euros en abril, lo que representa un desafío adicional para la futura administración.
Los planes legislativos de Monti, europeísta y un defensor del libre mercado convencido, no han sido aún oficializados. Con todo, se habla de una reintroducción del impuesto básico municipal abolido por Berlusconi, el aumento de la edad de jubilación a los 67 años y un impuesto a la propiedad.
Los diarios hablan de medidas de ahorro de unos 25.000 millones de euros hasta fin de año, adicionales al paquete ya impuesto por Berlusconi.
Mientras, los dos principales periódicos de Italia, el milanés Corriere della Sera y el romano La Repubblica, especulan ya con la lista de ministrables para el próximo Gobierno, coincidiendo en los nombres de los principales candidatos a titulares de Interior, Ana Maria Cancellieri, y de Relaciones Exteriores, el socialista Giuliano Amato (exprimer ministro).
En cuanto a la cartera de Economía, ambos medios sitúan como candidato a Guido Tabellini, rector de la Universidad Bocconi de Milán (la más prestigiosa del ramo en Italia), aunque Corriere della Sera no descarta que el propio futuro primer ministro se encargue también de esa cartera además de la jefatura del Gobierno.
Agencias ANSA, EFE, DPA y Reuters, y Ámbito Financiero


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