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El sorprendente archivo de Bin Laden
• A cuatro años de la muerte de Osama bin Laden, Estados Unidos desclasificó más de 100 documentos de quien fue el terrorista más buscado del mundo. • El material, que incluye cartas a su familia y órdenes a sus lugartenientes, fue tomado por la unidad de élite Navy Seals en la ciudad paquistaní de Abbottabad durante la operación militar de 2011 en la que murió. • El jefe de Al Qaeda vivía obsesionado con golpear a Estados Unidos ya sea con nuevos ataques o a través de una crisis petrolera en Medio Oriente. • Ávido lector de teóricos conspirativos estadounidenses y del intelectual Noam Chomsky, algunas cartas personales revelaron su perfil como esposo y padre devoto. • De los textos se desprende su férrea oposición a la creación de un Estado Islámico y el temor a ser asesinado por los servicios de inteligencia.
Washington - Escondido en Abbottabad, Pakistán, Osama bin Laden pidió a sus seguidores de la red Al Qaeda que se concentrasen en atacar a Estados Unidos al tiempo que planeaba una gran campaña mediática para el décimo aniversario de los atentados del 11-S.
Las agencias de inteligencia norteamericanas desclasificaron más de 100 documentos obtenidos en el archivo de Bin Laden, después de que legisladores ordenaran su divulgación y críticos acusaran a la CIA de esconder material sensible. El foco debe ser matar y luchar contra los estadounidenses y sus representantes, escribió en una carta el asesinado jefe de la red terrorista, una proclama que se repite en numerosos textos. En otra misiva, fechada en julio de 2010, instaba a sus seguidores a golpear los intereses de Estados Unidos en el extranjero, sobre todo a los países productores de petróleo, para agitar a la opinión pública y obligarlos a retirarse de Afganistán e Irak.
Bin Laden, asesinado el 2 de mayo de 2011, deseaba marcar el décimo aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001 con una gran campaña mediática. Deben ser conscientes de su importancia, y de la necesidad de obtener ventajas del aniversario en los medios de comunicación para honrar las victorias de los musulmanes y comunicar a las personas lo que nosotros queremos comunicar, instó en un texto a sus interlocutores. También les pidió a sus lugartenientes que se mantengan en correspondencia con la cadena Al Yazira con declaraciones, porque la cadena comenzará su cobertura el 1 de septiembre.
En su obsesión por Estados Unidos, el jefe terrorista llegó a leer ensayos sobre los atentados del 11-S e incluso sobre el funcionamiento de la Reserva Federal (Fed), siempre de acuerdo con los documentos publicados. Bin Laden leyó a los llamados teóricos de la teoría conspirativa de los ataques a las Torres Gemelas como Fritz Springmeier y David Ray Griffin, y también el libro Los secretos de la Reserva Federal, del escritor antisemita y negacionista del Holocausto, Eustace Mullins.
• Formulario para reclutar mártires
Por favor, ingrese la información requerida con honestidad y exactitud. Escriba claro y legible. Nombre, edad, estado civil. El formulario para alistarse en Al Qaeda se asemeja al principio al de cualquier empresa, pero las preguntas pronto toman un matiz tenebroso: ¿Desea ejecutar una operación suicida?. ¿A quién debemos contactar en caso de que usted se convierta en mártir?. Más abajo, se consulta sobre los intereses personales: ¿Te gusta la ciencia o la literatura?.
Varios de los documentos internos de Al Qaeda dan la idea de que Osama bin Laden se comportaba como el director de recursos humanos de una multinacional en problemas. Una de las especialidades que necesitamos y que no podemos descuidar es la ciencia de la administración, se señala en uno de los textos. Los jóvenes voluntarios deben tener profundas convicciones religiosas, pero también saber de ciencia, ingeniería y administración, según el documento. Deben ser entrenados varios meses antes de ser enviados a realizar ataques en Occidente, pedía Bin Laden.
Bin Laden decía que no necesitaba conocer los detalles del trabajo externo, como eran llamados los ataques contra objetivos occidentales fuera del campo de batalla, por razones de seguridad, pero que en casos de retraso se vería obligado a intervenir.
Al Qaeda sufría porque sus yihadistas más experimentados generalmente estaban identificados por las agencias de inteligencia enemigas y carecían de papeles para viajar. Los jóvenes eran impacientes y no habían sido propiamente entrenados. Necesitamos un departamento de planificación y desarrollo, ofrece Bin Laden como solución, al perfecto estilo de un gerente.
Al Qaeda quería crear un centro para mejorar los procesos y garantizar la eficacia de la nueva ola de voluntarios. Enviaremos a algunos hermanos inteligentes a estudiar en las universidades, se lee en el documento, en el que se augura una nueva generación de yihadistas con conocimientos de computación, administración y ciencias políticas. La química es clave, por supuesto, para elaborar explosivos, que es algo que necesitamos urgentemente, se agrega en el texto.
• Un testamento y una carta de amor
Las distintas cartas de Osama bin Laden dan cuenta de un hombre que continuaba planeando una ofensiva contra el Gobierno estadounidense, pero que también tenía palabras de amor a su fiel y querida Khairiah, una de sus esposas, a quien llamaba la niña de mis ojos y lo más preciado que tengo en este mundo.
En una misiva titulada Mi última voluntad, el ideólogo de los ataques del 11-S escribió: Quiero que sepas que llenás mi corazón de amor y hermosos recuerdos como los de tu capacidad de aguantar tensiones para tranquilizarme, o tu amabilidad hacia mí. Cada vez que pienso en vos, se me llenan los ojos de lágrimas por tenerte lejos.
Bin Laden se comprometió, además, a no casarse de nuevo porque no encontraré una mujer como vos, y permaneceré en la tierra de la yihad hasta que Dios nos una y pueda verte a vos y a mis hijos. El perfil de esposo devoto del líder terrorista se completa en esa carta con un pedido de perdón por mis faltas con vos y con mis hijos al tiempo que mostraba su preocupación porque su cautiverio provocara a su familia una crisis psicológica.
• Las lecturas más llamativas del líder terrorista
Bin Laden tenía decenas de estudios en inglés de think tanks sobre terrorismo y listas de libros que muestran sus inclinaciones literarias: decenas de ellos, en inglés, eran sobre teorías conspirativas según las cuales los atentados del 11-S, en los que murieron cerca de 3.000 personas en Nueva York, Washington y Pennsylvania, no fueron organizados por Al Qaeda sino que fueron algo interno.
También había un libro sobre la Orden de los Iluminados y una obra sobre el fundador de la lingüística moderna y filósofo crítico del capitalismo Noam Chomsky.
Muchos de los materiales de lectura parecían centrados en obtener conocimiento sobre las estrategias de política exterior y militares de EE.UU., con trabajos como el libro Obama's Wars, del periodista de The Washington Post y uno de los que investigó el caso Watergate, Bob Woodward; otro sobre la participación estadounidense en Vietnam y un libro sobre las intervenciones militares de la CIA desde la Segunda Guerra Mundial. Una curiosidad: en su domicilio se hallaron decenas de películas pornográficas, pero los agentes de inteligencia desconocían si eran de su propiedad.
• El miedo a morir, una constante
Un cielo cargado de nubes para escapar de los drones y el temor a minúsculos detectores inyectables: la seguridad era una obsesión para Osama bin Laden, de acuerdo con documentos capturados en el operativo que le costó la vida al líder de Al Qaeda.
Por ejemplo, en una carta fechada el 26 de septiembre de 2010, Bin Laden detalló instrucciones precisas para que una de sus esposas pudiera reunirse con él en Abbottabad, Pakistán, sin traicionarlo inadvertidamente. Antes de que Um Hamzah llegue aquí, es necesario que ella abandone todo, inclusive vestimentas, libros y todo lo que posea, en Irán. Todo lo que una aguja pueda penetrar, escribió, antes de explicar que fueron desarrollados dispositivos para espionaje tan minúsculos que pueden ser escondidos en una jeringa.
Dos meses después, mientras seguían los preparativos para el arribo de la mujer, acuerda con uno de sus colaboradores, identificado sólo como Mahmud, esperar un cielo cargado de nubes para evitar los drones. Sin embargo, el propio Mahmud resultó muerto en 2011 por un avión no tripulado en Pakistán, sin dudas operado por Estados Unidos.
Los procedimientos de seguridad en nuestra situación deben ser aplicados a todo momento y no hay margen para el error, instó Bin Laden a otros dirigentes de Al Qaeda en otra carta, no datada. Además, añadió que desde el punto de vista de la seguridad era de importancia fundamental que aprendieran a hablar el urdu, el idioma más utilizado en Pakistán.
También recordó a sus seguidores que era necesario destruir regularmente las tarjetas de telefonía celular utilizadas. Destruí todas las tarjetas que había entre nosotros. Las rompí. Uso ahora tarjetas nuevas. Por favor, preciso que destruyan todas las tarjetas anteriores y usen nuevas. Debemos hacer esto cada vez que cambiemos las tarjetas, determinó.
• Maten al padre si es necesario
En una carta redactada en 2011 en el marco de las manifestaciones contra Hosni Mubarak en Egipto, Bin Laden escribió una carta a mano en la que detalla cuatro reglas para que triunfen las revoluciones que se estaban gestando. La primera, que las revueltas deben ser interpretadas como la obligación más importante después de la fe de todo musulmán. La segunda, aprender de las lecciones del pasado, en particular del fracaso del ascenso de los islamistas en Argelia en los años 90. Así, el cabecilla terrorista anima a sus seguidores a derramar la sangre musulmana que sea necesaria para hacer caer a los tiranos, ya que cada día ya mueren muchos musulmanes por causa de las dictaduras. La tercera, los buscadores de la libertad deben actuar como lo hacen los reyes. Es decir, matando al padre, al hermano o a quien se interponga en el camino.
La cuarta, el liderazgo debe ser tomado por alguien poderoso, confiable y que no tenga miedo a morir, al tiempo que advierte que no hay que apurar los levantamientos.
• Oposición total a un califato
El brazo de Al Qaeda en Irak, que más tarde se convertiría en el grupo terrorista Estado Islámico (EI), también aparece claramente en los documentos de Osama bin Laden.
El jefe terrorista y su entonces lugarteniente de Irak, Ayman al Zawahiri, recibieron duros reproches en una carta de seguidores iraquíes, quienes pidieron que denunciaran el baño de sangre en ese país.
Poco antes de su muerte, Bin Laden seguía concentrado en operaciones a gran escala, al tiempo que otros líderes de Al Qaeda creían que operaciones más pequeñas, o incitar ataques de terroristas solitarios, tendrían éxito en desangrar a Occidente económicamente, dijo una fuente de inteligencia que analizó los documentos publicados por el Gobierno de Estados Unidos ayer.
Bin Laden no logró imponerse en la discusión. Después de su muerte, el liderazgo de Al Qaeda hizo un llamado a los ataques de los llamados lobos solitarios.
El ideólogo de los ataques del 11-S también se oponía a la instauración de un califato. A los yihadistas en Yemen y en África del Norte les escribió: Deben dejar de insistir sobre la formación de un Estado islámico (nación). Ataquen, en cambio, las embajadas estadounidenses en Togo, en Sierra Leona. Y ataquen los sitios donde operan compañías petroleras norteamericanas. Eviten, en cambio, objetivos como los militares o las fuerzas policiales locales.
Bin Laden alertó en otros textos que los conflictos con regímenes en Medio Oriente podrían distraer a los combatientes de golpear al enemigo real: Estados Unidos.
Para otro analista de inteligencia estadounidense, la correspondencia refleja la preocupación del líder terrorista por la falta de unión en el interior del movimiento yihadista global.



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