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El Super Bowl parece lo único a salvo de la crisis
Kurt Warner, el "quarterback" de los Arizona Cardinals, rodeado por la prensa en el estadio de Tampa donde el domingo se jugará el Super Bowl. La crisis no llegó a la final de la NFL: avisos de 30 segundos a u$s 3 millones y entradas a u$s 4.000.
Estos valores demuestran la pasión que despierta en Estados Unidos el Super Bowl, la final anual de lo que en esta parte del mundo se llama fútbol americano (y que para ellos es apenas football). Esta vez, el partido entre los Arizona Cardinals y los Pittsburgh Steelers (Acereros) será en Tampa, una ciudad de Florida sobre el Golfo de México, y en cuyos Buccaneers alguna vez jugó (y ganó el Super Bowl) el argentino Martín Grammatica.
Crecimiento
El Super Bowl tiene una historia breve (apenas 43 años) si se la compara con otros grandes eventos deportivos del mundo. El football profesional era un espectáculo casi marginal hasta después de la Segunda Guerra Mundial; los estadounidenses se apasionaban más por la versión universitaria del juego. Sin embargo, después de 1945, y gracias a que la TV comenzó a cubrirlo mucho más, la NFL (National Football League) fue ganando terreno entre los aficionados.
Por eso, en los 60, surgió la competidora AFL (American Football League), con franquicias en muchos casos en las mismas ciudades que las de la NFL. Al principio, los magnates de esta liga ni siquiera miraban de reojo a los advenedizos de la AFL, pero como ésta crecía, no tuvieron más remedio que hablar de fusionarse. Así fue como en enero de 1967 se jugó la primera « final» entre el campeón de la NFL y el de la AFL.
Antecedentes
Fue una masacre: los Green Bay Packers de la NFL destrozaron a los Kansas City Chiefs de la AFL. Los Packers eran dirigidos por Vince Lombardi, el mítico «head coach» que da nombre al trofeo que se entrega al ganador del Super Bowl, y autor de la frase: «Ganar no es lo más importante: es lo único», que inspiró a más de un técnico de fútbol en todo el mundo.
La masacre se repitió al año siguiente, de nuevo con los Packers como protagonistas, pero esta vez con los Oakland Raiders como víctimas. Parecía que el dominio de la NFL no sería desafiado por los «advenedizos» por mucho tiempo.
Pero apareció un joven «quarterback» llamado Joe Namath, una especie de Bambino Veira de los New York Jets (AFL) tanto en su talento como en su pinta de joven desvergonzado y su afición por las chicas lindas y
Viene de Contratapa las noches largas. Y se animó a garantizar una victoria sobre los Baltimore Colts, que para los apostadores eran favoritos por 18 tantos. El partido terminó 16 a 7 para los Jets, y la AFL ya no sería el hazmerreír de la NFL. Esto, obviamente, generó mucho más interés en el público, y desde entonces el Super Bowl es el evento del año que más gente mira por TV en EE.UU.
Entretiempo
Finalmente, hay que hablar del show del entretiempo, una parte del programa casi tan esperada como el partido mismo. Por el escenario que se monta y desmonta en tiempo récord, pasaron figuras tan disímiles como Michael Jackson, Tony Bennett, Stevie Wonder, Christina Aguilera, Aerosmith, U2, Paul McCartney, The Rolling Stones, Prince y -el año pasado-Tom Petty & the Heartbreakers. Este año será el turno de Bruce Springsteen. «The Boss» tocará varios de sus mayores éxitos, incluido obviamente «Born in the USA». Igual que el Super Bowl...


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