El denominador común de los episodios protagonizados por el fiscal Fernando Cartasegna en el transcurso de la última semana, se puede resumir en una frase que ayer pronunciaron -en on y en off-desde el Procurador provincial Julio Conte Grand, hasta varios funcionarios del gobierno provincial: no le cierra a nadie. Como si esto fuera poco, el propio Cartasegna efectuó declaraciones públicas ni bien abandonó el sanatorio adonde fue derivado luego de la brutal agresión que sufriera anteayer y dijo estar "aturdido" por lo ocurrido, optando por no decir demasiado para no "contradecirse".
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Si bien la serie de ataques contra el titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°4 de Delitos Conexos con Trata de Personas y Pedofilia del Departamento Judicial de La Plata generaron la condena del mundo judicial y político, los testimonios del jefe de los Fiscales y el responsable llevar adelante la investigación central contra las mafias policiales, Marcelo Martini, coincidieron en el canal C5N al afirmar que la versión del supuesto atentado "no les cierra" y que "hay que investigar todas las hipótesis".
Sobre el hecho ocurrido el miércoles hay muchos interrogantes. El gobierno bonaerense confirmó que una de las hipótesis que se investigan es la participación de un empleado judicial, a quien se encontró en una actitud sospechosa. "Siendo las 12:30 hs (del martes 2 de mayo) en recorrida por edificio, se dirige a controlar zona de baños utilizado por el personal judicial, llegando al mismo se cruza con masculino de sweater marrón saliendo del mismo, al ingresar al baño constata la puerta abierta, siendo que debe estar cerrada con llave, al ingresar observa en box 1 un panfleto con foto de Nisman y Cartasegna, con leyenda CONOZCAN AL PRÓXIMO NISMAN, sale en búsqueda del individuo de sweater sin lograr ubicarlo (sic)", dice el parte policial al que accedió este diario. Según el documento, "el sujeto se llama MATÍAS ROMERO y trabaja en UFI 4 junto a Cartasegna". Lo curiosos es que la información tardó 36 horas en llegar a manos de la fiscal Ana Medina, que es quien investiga las supuestas intimidaciones contra su colega platense.
Desde el gobierno bonaerense optaron por no hacer declaraciones, aunque fuentes en off dijeron que "la hipótesis que vinculaba la agresión con la investigación de las mafias policiales integradas por comisarios de la Bonaerenses se va diluyendo casi por completo". Martini, el investigador que elevó a juicio la causa de "los sobres" con coimas de la Policía Bonaerense, y que le envió a Cartasegna un desprendimiento de esta causa, que vincula a un grupo de estos agentes con los llamados abogados "caranchos" que se dedican por ejemplo a intervenir en accidentes de autos para cobrar seguros. "Es muy raro lo que pasó", dijo al programa Argentina En Vivo. E hizo referencia a que la puerta cerrada del despacho donde encontraron al fiscal, y de la llave puesta en la cerradura del lado de adentro, le generan "muchas dudas". Martini también le quitó importancia a la hipótesis de que el ataque sea por el desprendimiento de la causa que le envió a Cartasegna. "Es una pavada, algo muy difícil de demostrar, si así fuera entonces yo tendría que estar muerto porque fui el que metí preso a esos policías corruptos", aseguró el fiscal sobre el tema.
Con este cúmulo de suspicacias, los investigadores comienzan a preguntarse si los hechos no pueden ser producto de una "puesta en escena" de la que el propio Cartasegna no sería ajeno, incluso con la complicidad de parte del personal a su cargo. Todos interrogantes que la justicia deberá responder a la brevedad.
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