Sin proponérselo, se erigió como la vedette del día en el All England.
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La llovizna amenazó con interrumpir definitivamente la séptima jornada y, antes de que eso ocurra, los organizadores optaron por desplegar el techo corredizo en el court central, durante el partido que jugaban la rusa Dinara Safina contra la francesa Amelie Mauresmo, quien ganaba por 6-4 y 4-1 en el momento de la interrupción.
Si bien ya había sido inaugurado extraoficialmente en mayo de este año, con una exhibición entre Steffi Graff, Andre Agassi, Tim Henman y Kim Clijsters, el tinglado concitó la atención.
«Por primera vez la gente estaba esperando la lluvia en Wimbledon. Estamos encantados, aunque preferimos jugar bajo el sol», dijo Ian Ritchie, director ejecutivo del All England Club, a la emisora BBC.
Con un costo que osciló entre los 130 y 164 millones de dólares, el techo corredizo está compuesto por un tela transparente sujeta a una estructura metálica. Ayer por la tarde, se demoró una decena de minutos para cubrir la cancha y se precisó de media hora suplementaria para que un sistema de aire acondicionado aclimatara el ambiente y evitara la condensación.
Finalmente, el partido terminó favorable a Safina, quien se impuso por 4-6, 6-3 y 6-4.
Hoy jugará por los cuartos de final con la sorprendente Sabine Lisicki, vencedora de la danesa Caroline Wozniacki (Nº 9) por un doble 6-4.
Las otras llaves las jugarán Victoria Azarenka (8)- Serena Williams (2), Venus Williams (3) - Agnieszka Radwanska (11) y Francesca Schiavone -Elena Dementieva (4).
En el cuadro masculino, el suizo Roger Federer, máximo favorito, le ganó al sueco Robin Söderling por 6-4, 7-6 (5) y 7-6 (5) y se instaló en los cuartos de final, instancia a la que también se clasificaron Andy Murray (3), Novak Djokovic (4), Andy Roddick (6), Ivo Karlovic (22), Tommy Haas (24), Lleyton Hewitt y Juan Carlos Ferrero.
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