Elección en EE.UU. mata Congreso

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Habrá sesiones los miércoles 14, 21 y 28 de noviembre. Las extraordinarias serán convocadas por Cristina de Kirchner hasta el 20 de diciembre, al filo del brindis navideño. Todo a partir de la próxima semana: ni hoy ni mañana la Cámara de Diputados sesiona debido a las elecciones en Estados Unidos.

Un contingente de 16 diputados de todos los partidos, cinco de ellos del oficialista Frente para la Victoria, participaron ayer en Washington como observadores de las elecciones en la principal economía del mundo. El delicado proyecto para reglamentar el recurso de «per saltum» ante la Corte Suprema de Justicia estaba en condiciones de ser debatido mañana en el recinto, pero en el kirchnerismo ya no hay margen de error en el recinto de la Cámara baja. Después de la convulsionada sesión de la semana pasada, donde se convirtió en ley el voto a partir de los 16 años en medio de una furibunda retirada opositora, se acotó el margen de negociación del Frente para la Victoria en el Congreso.

El voto 16 se aprobó con 131 votos a favor, dos en contra y una abstención. Todas manos del oficialismo y sus aliados. Fue un triunfo agónico, donde sobraron apenas dos votos, un escenario demasiado riesgoso para la Casa Rosada como para revolear el «per saltum» sobre tablas, mañana en Diputados. Sobre todo con cinco diputados del Frente para la Victoria de gira por las elecciones estadounidenses: el sanjuanino José Rubén Uñac, la porteña María del Carmen Bianchi, el santafesino Omar Perotti, el misionero José Daniel Guccione y el bonaerense Facundo Moyano. Fue justamente el hijo de Hugo Moyano, invitado al país del norte por el Departamento de Estado, una de las manos clave que se levantaron la semana pasada para evitar que el discurso del neocamporista Andrés Larroque, acusando a los socialistas de Santa Fe de «narcosocialistas», hiciera caer la sesión por falta de quórum. A esos diputados kirchneristas se suma una aliada del Frente para la Victoria en el recinto, la popular neuquina Alicia Comelli.

Con este pelotón de oficialistas fuera de la frontera argentina, nadie garantizaba en el Congreso la sanción del proyecto de «per saltum» en Diputados. Esta iniciativa busca habilitar apelaciones directamente ante el máximo tribunal, la Corte Suprema, cuando existan razones de «gravedad institucional» que justifiquen el salto de instancias inferiores. El Gobierno lo motorizó en el Congreso como medida preventiva de cara al 7 de diciembre, cuando entraría en vigencia el artículo 161 de la nueva ley de servicios audiovisuales sobre desinversión en empresas que no se ajusten a la nueva norma.

Sin embargo, tanto el «per saltum» como el 7-D están intrínsecamente ligados, al menos en la logística parlamentaria del kirchnerismo, a la megamovilización opositora convocada para mañana en todo el país. Recién mañana, 8-N, habrán transcurrido siete días desde la firma del dictamen emitido la semana pasada en un plenario de comisiones de la Cámara de Diputados. Casi una mueca del calendario que, de no mediar las elecciones en Estados Unidos, hubiese habilitado a oficialistas y opositores a convertir en ley la reglamentación del per saltum en simultáneo con la movilización opositora que responde a consignas tan diversas como el rechazo a la reforma constitucional, la inseguridad, el cepo cambiario, la inflación y una presunta falta de libertades individuales.

El comité de diputados opositores tuvo como representantes en Estados Unidos a los macristas Pablo Tonelli y Julián Obiglio, protagonista de una de las fotos más comentadas de esta gira abrazado a Moyano Jr. en el restorán Bens de la capital estadounidense. Una imagen que algunos interpretaron como la secuela de la foto entre Mauricio Macri y Moyano padre junto al titular del gremio de trabajadores rurales, Gerónimo «Momo» Venegas. Por el Frente de Unidad Peronista viajaron los bonaerenses Alberto Asseff (PNC UNir), Carlos Brown y Eduardo Amadeo. El GEN envió a Gerardo Millman y la UCR, a Ricardo Buryaile y al mendocino Enrique Vaquié.

El per saltum deberá esperar entonces hasta el próximo miércoles; la regulación del mercado de capitales se debatirá en el recinto el 21 y, para cualquier emergencia, queda la sesión del 28, casi al borde de la finalización del período ordinario de sesiones. La unificación y reforma de los códigos Civil y Comercial deberá esperar a extraordinarias. La Presidente ya tiene a la firma el decreto que estira la actividad del Congreso hasta, al menos, el 20 de diciembre. «In god we trust», y en los legisladores nacionales también.

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