12 de agosto 2011 - 00:00

Elevadas temperaturas en EE.UU. afectarán los rindes del maíz

Las temperaturas registradas en julio resultaron agobiantes en las principales regiones productivas de maíz de EE.UU. Iowa sufrió las más elevadas de los últimos 56 años, lo que hace temer por los rendimientos finales que se obtendrán.
Las temperaturas registradas en julio resultaron agobiantes en las principales regiones productivas de maíz de EE.UU. Iowa sufrió las más elevadas de los últimos 56 años, lo que hace temer por los rendimientos finales que se obtendrán.
El clima y en especial la situación financiera global siguen determinando la tendencia de corto plazo en el mercado de granos.

Las temperaturas registradas en el mes de julio resultaron agobiantes en las principales regiones productivas de maíz de Estados Unidos. Iowa sufrió las temperaturas más elevadas de los últimos 56 años en este período, lo que hace temer por los rendimientos finales que se obtendrán, particularmente en los cultivos de maíz. A pesar de algunas lluvias que arribaron en el curso de esta semana, el tema climático aún no se encuentra agotado.

La situación financiera global sigue preocupando a los operadores. Ellos saben que en los últimos años se incorporó a la demanda una fuerte corriente inversora, impulsada por los fondos que operan materias primas, quienes hoy amenazan con retirarse y mantenerse líquidos a la espera de un panorama más alentador.

El mercado debió enfrentarse en el curso de esta semana con un hecho nuevo: la rebaja en la calificación de la deuda norteamericana, acontecimiento que no se había registrado nunca en 70 años y cuyos efectos son hoy difíciles de cuantificar y predecir.

Hoy pesan más los fenómenos financieros que los relacionados estrictamente con el mercado de granos. Los cereales cuentan con una resistencia menor a la baja que otras materias primas, por tratarse de productos esenciales para la alimentación aunque no puede anticiparse el comportamiento de la comunidad especulativa, como tampoco las consecuencias que tendrá el «efecto pobreza» que generaron las fuertes caídas de los mercados de capitales en las últimas semanas.

La firmeza del dólar atenta contra los commodities, en esta moneda se expresan las cotizaciones de las materias primas y la mejora en su cotización las encarece. La debilidad de otras plazas de materias primas, como la del petróleo, contagia al resto de las materias primas en general y a los granos en particular.

Los commodities no lograron escapar de la fuerte corrección que se viene llevando a cabo en las plazas bursátiles. Los sectores más afectados fueron los de energía y metales de uso industrial.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) informó esta semana que los cultivos de maíz en situación «buena a excelente» llegaban al 60%, comparado con el 62% de la semana anterior y el 71% del año anterior a esta altura.

El 93% de los cultivos se encuentran polinizados, comparado con el 83% de la semana anterior y el 97% del año pasado.

Soja y trigo

En soja, los cultivos en situación «buena a excelente» alcanzan al 61%, comparado con el 60% de la semana anterior y el 66% de 2010.

El trigo de primavera en esta situación alcanza al 66%, comparado con el 70% de la semana previa y el 81% del año anterior.

El trigo de invierno recolectado en Estados Unidos totaliza el 85% del área a cosechar, contra el 81% de la semana anterior y el 87% de 2010.

En unos meses más, una vez que se encuentre definido el escenario productivo de soja en Estados Unidos el mercado comenzará a concentrarse en la oferta que podrá surgir desde nuestra región.

Si las disponibilidades norteamericanas no resultan amplias la atención resultará aún mayor. En este sentido, el USDA viene confirmando que se incrementarán las áreas de siembra de soja, tanto en Brasil como en Argentina.

Algunos analistas privados anticipan una disminución en el área a dedicar con soja en nuestro país, con un marcado incremento en el área de cultivo de maíz.

Resultará difícil asistir a una caída en el área de siembra de la oleaginosa, por la buena estructura de costos que cuenta este cultivo en relación con el maíz, además de las conocidas dificultades para su comercialización en el ámbito local.

En ambos países se registrará una importante competencia entre soja y maíz en las áreas de cultivo, dada la buena relación de precios que hoy favorece al maíz en detrimento de la soja.

Es probable que los rendimientos que se registren para soja en Brasil sufran algún retroceso, luego de los excelentes registros observados en la campaña anterior. Lo opuesto podría acontecer en nuestro país, que obtuvo magros rendimientos en el ciclo anterior.

La analista del mercado de oleaginosas de Jefferies Bache, Anne Frick, sostiene que la soja para entrega noviembre en el mercado de Chicago se encuentra con una marcada resistencia en el área de los u$s 518,50 por tonelada, el alto que se registró en el pasado mes de abril. El soporte de este mercado se ubica ahora en los u$s 472,50 por tonelada, el precio mínimo registrado en el mes de junio. La especialista consigna que incluso hay un soporte aún más consistente en el área de los u$s 455 por tonelada.

Frick destaca que las cotizaciones tienden a ubicarse en la parte inferior del rango debido a la amenaza de una retracción en la demanda como consecuencia de una desaceleración en el crecimiento económico global.

Informe de Panagrícola

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