13 de julio 2017 - 00:00

Emblema del turismo social cordobés, en estado decadente

Las autoridades prometieron refaccionar los pabellones más deteriorados, que ya llevan tres décadas de abandono. Pero las obras aún no comenzaron.

Postales del abandono. Vidrios rotos, paredes descascaradas, mobiliario destruido, colchones desparramados por los pasillos y animales muertos, son parte del paisaje que presentan los hoteles de Embalse.
Postales del abandono. Vidrios rotos, paredes descascaradas, mobiliario destruido, colchones desparramados por los pasillos y animales muertos, son parte del paisaje que presentan los hoteles de Embalse.
La puerta despintada, con los vidrios astillados y entreabierta, habilita el paso de cualquier merodeador; el mosquitero, rasgado a lo largo de todo el perímetro de su marco, completa el convite a la intrusión. El amplio salón -otrora comedor-, con las paredes descascaradas y los ventiladores de techo con sus aspas dobladas, parece la pista de una discoteca la mañana después de la fiesta; la cocina propia de un establecimiento hotelero, impresiona por sus dimensiones, hoy vacías de ollas, sartenes y olores culinarios; centenares de colchones y almohadas desparramadas por los pasillos y los halls que conectan las cuarenta habitaciones del complejo, son el sórdido reflejo de una realidad que repugna.

La escena bien podría formar parte del guión de una película de terror. Sin embargo, la descripción encuadra con la recorrida que dos cronistas -uno de Ámbito Financiero y la otra del canal C5N- efectuaron esta semana por el edificio N° 1 de la Unidad Turística Embalse, emblemático símbolo del turismo social argentino. Por sus instalaciones pasaron centenares de miles de niños, jóvenes y jubilados de todo el país, pertenecientes a los sectores más desprotegidos de la sociedad durante los últimos 70 años.

Construido durante la primera presidencia de Juan Domingo Perón entre 1946 y 1951,el complejo está hermanado desde su concepción con el desarrollo hotelero de Chapadmalal, en el partido bonaerense de General Pueyrredón. El de Córdoba -edificado a orillas del Embalse Ministro Pistarini- consta de siete hoteles, 51 bungalows, pileta, capilla, servicio médico, amplio parque y jardines, administración, locales comerciales y varios edificios de servicios de mantenimiento.

"El estado de estos edificios es una muestra de la decadencia en la que está sumida la política social hoy", aseguró Pablo Riveros secretario comunal de Villa Ciudad Parque, localidad cercana a Embalse. "Es muy difícil imaginar que alguien pueda abandonar de este modo un emblema del turismo para todos como son estos complejos, pensados para un país en donde había un modelo de inclusión", afirmó el dirigente.

Por su parte, Felix Vadillo, presidente del Centro de Comerciantes local, manifestó su preocupación por la situación del complejo y las repercusiones que tiene en la actividad de la ciudad. "A diferencia de su mellizo de Chapadmalal, que tiene a la ciudad de Mar del Plata a pocos kilómetros que le da vida a la zona, nosotros dependemos directamente de esta estructura, si esta Unidad deja de funcionar, nuestro pueblo se extingue", puntualizó el empresario.

Durante el Gobierno militar se produjo un primer intento de reformar los establecimientos, que conllevó el robo de los materiales de primera calidad con los que habían sido construidos, incluidos los listones del parquet, la vajilla y la platería. Luego de ese primer gran saqueo, la gente se fue llevando lo que quedaba. Y hoy, el estado de abandono generalizado que presentan es alarmante.

"Es muy triste ver cómo han dejado caer este emblema del turismo social de nuestro país", se lamenta Riveros mientras despeja los vidrios rotos desparramados sobre el hall central de la construcción y señala las palomas muertas sobre los colchones tirados en los pasillos de la planta alta.

Al recorrer junto a los periodistas las instalaciones donde se encuentran las deterioradas piscinas, el concejal Javier Costábile puntualizó que los edificios 1 y 6 no se encuentran operativos desde 2015 y los otros mantienen bajos niveles de ocupación "debido a la falta de iniciativa por parte de las autoridades".

Una fuente del Ministerio de Educación de la Nación, confirmó la sospecha que los entrevistados manifestaron: el convenio entre la cartera educativa y el Ministerio de Turismo para la reparación y mantenimiento del Hotel 1, que garantizaba la utilización para miles de chicos durante los próximos 20 años, acaba de quedar sin efecto, lo que complica la llegada de los fondos para reutilizar el complejo.

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