- ámbito
- Edición Impresa
Empresas cada vez más son víctimas de los hackers
El informe presentado ayer
-realizado sobre la base de 115 empresas encuestadas- asegura que los fraudes digitales más comunes son los accesos ilegítimos a sistemas, programación, datos personales, entre otros (29% de los encuestados fue víctima de este delito), sustracción de dispositivos móviles como celulares y notebooks que contienen información confidencial de la compañía (24%) y defraudación (19%), como manipulación de datos o «phishing».
Pese a que las pérdidas por este tipo de delitos alcanzan para la mitad de los encuestados el 20% de la facturación de la compañía, sólo un 54% dijo haber investigado el asunto, y de ese porcentaje sólo un 10% logró identificar a los responsables. En la mayoría de los casos, el autor del fraude es un miembro de la compañía o un ex integrante de ella.
«Sólo un 33% de los consultados entiende que la nueva ley genera un alto grado de implicancias para la organización. De hecho, la mayoría no tiene pensado instrumentar o reforzar las medidas de seguridad vinculadas a la prevención de los delitos informáticos», explicó Gabriel Zurdo, socio de la consultora.
Según explicaron los especialistas de Ernst & Young, si la compañía no aplica medidas actualizadas para prevenir este tipo de fraude y alguien viola su sistema informático, el juez que intervenga podrá interpretar
-según lo que establece la ley- que la falla es en principio de la empresa por no tomar medidas de precaución.
«Si se deja apoyada la billetera sobre el techo del auto y alguien pasa y se la lleva, está cometiendo un hurto. Pero en ese caso, la Justicia no fallará con la misma severidad que si alguien rompe el parabrisas del automóvil para sustraer el objeto. Este ejemplo es comparable con los delitos digitales. Cuantas más medidas de seguridad tenga la empresa, más grave será el accionar del hacker que las viole y por ende mayor será la pena», explicó Rubén Bareiro, consultor de la compañía.
Otro de los alcances de la nueva ley que en caso de que un empleado concrete un fraude desde la compañía y ésta no haya tomado medidas de control, la empresa podría ser culpada como partícipe del delito.
M.P.

Dejá tu comentario