En ese sentido, afirmó que no hay otra manera de solucionar el problema en el mercado cambiario, y en la economía en general: se debe absorber el excedente de dinero en circulación. "No es que me guste, pero en algún momento se debe hacer un ajuste, quizá luego de las elecciones de octubre. Sería necesario absorber parte del dinero en circulación, con ciertos costos, claro", reconoció.
Periodista: ¿Cree que seguirá aumentando el valor del dólar? ¿Hasta dónde?
Guillermo Calvo: El problema más serio no es que el dólar se haya valorado sino la forma de control. Poner un cepo arbitrariamente no es gratuito. Entre otras cuestiones, trae problemas en la producción. Por otra parte, si es necesario exportar el mismo volumen que se importa, también genera ineficiencias. Cuando más se abusa al mercado, peor es. Es necesario aceptar las reglas del mercado. No entiendo por qué no liberan la tasa de cambio.
P.: Pero devaluar podría llevar a mayores aumentos de precios.
G.C.: Estoy de acuerdo que si se suelta se va a espiralizar, todo depende de la medida en que los sindicatos ajusten.
P.: En el Gobierno hay quienes dicen que sería mejor desdoblar el mercado de cambios.
G.C.: Si se desdobla el mercado cambiario, se va a ir a más de 8 pesos por dólar, seguramente, por lo que se conoce como "overshooting". Creo que una buena opción sería que, si quieren, sigan fijando la cantidad y que el precio vaya subiendo solo. Lo manera más amigable, o "market friendly" como se dice, sería dejar que cuando dos personas necesitan dólares, los consiga el que más paga. Por ejemplo, cuando una persona tiene un hijo estudiando afuera, necesita moneda extranjera y hoy no la puede conseguir. Ahora la AFIP fija restricciones de cantidad en base a pago de impuestos, a la capacidad contributiva, y no a la necesidad que cada persona tenga de hacerse de dólares. Es como si yo definiera la dieta de cada familia. Se están metiendo a un nivel muy alto. Se vuelve muy ineficiente y causa mucho malestar.
P.: ¿Cuál interpreta usted que es el problema de fondo?
G.C.: El tema es que aumentaron la oferta monetaria. Después de ese pecado original, lo quieren tapar con medidas de control de cantidad. Entiendo que lo quieran hacer, sobre todo desde un punto de vista político. Pero si siguen, va a haber un mercado "en negro" que se va a ir por las nubes.
P.: ¿En el mercado cambiario se refiere?
G.C.: En general. En el cambiario, pero además en el de intercambio comercial, por las restricciones que imponen también allí. De hecho, según me dijeron, ya se está exportando desde países limítrofes para sortear las trabas.
P.: ¿Qué sugiere entonces?
G.C.: No es que me guste, pero en algún momento se debe hacer un ajuste, quizá luego de las elecciones de octubre. Sería necesario absorber parte del dinero en circulación, con ciertos costos, claro. Es que la oferta de dinero creció mucho. Si no se ponen en práctica determinados ajustes, en algún momento les va a explotar en la mano. Salvo que sigan aumentando el poder de policía. Pero la Argentina no es Venezuela.
P.: Muchos comentan las "venezualización" de la Argentina. ¿En qué sentido lo menciona?
G.C.: En que el pueblo no es igual. Creo que después de las elecciones va a ser necesario que absorban parte de la masa de dinero que emitieron, porque si lo siguen haciendo, va a terminar mal. Es una de las pocas cosas que funcionan en economía como ciencia.
| Entrevista de María Iglesia |

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