13 de agosto 2010 - 00:00

En bicicleta por el mundo

París es una de las ciudades donde más éxito tiene el cicloturismo.
París es una de las ciudades donde más éxito tiene el cicloturismo.
Para deportistas y no tanto, con movilidad propia o alquilada, la bicicleta sigue siendo una romántica manera de recorrer el mundo.

La aventura acepta variados niveles de riesgo y extensión, y siempre está la garantía de sentir el viento golpeando sobre la cara y los músculos en tensión. Hay innumerables senderos bien acondicionados para acceder a paisajes y lugares donde no ingresa el automóvil o son muy lejanos para emprender un trekking. Aquí presentamos algunos de los recorridos ciclísticos más populares del mundo, aptos para los adeptos al cicloturismo, habituados a caminos agrestes, y los ruteros, acostumbrados a cubrir largas distancias, en general por asfalto.

Argentina

Dentro del país todas las regiones ofrecen interesantes circuitos para recorrer en dos ruedas, con diversa dificultad. La Patagonia es tal vez el sitio más buscado para emprender este tipo de aventuras, con hermosos paisajes y rústicos caminos de tierra que se transforman en sendas, no siempre llanas, para el pedaleo. En San Martín de los Andes el circuito de los Siete Lagos y Quila Quina son de los más buscados, porque lleva por una de las playas más populares del lago Lacar. Más al sur, en Bariloche, Arroyo Chacay, Circuito Chico y Circuito Grande están al tope del ránking. En la vecina Villa La Angostura se suele completar el recorrido hacia el Bosque de Arrayanes, con retorno en catamarán. En el Noroeste, la vuelta a los Valles Calchaquíes salteños puede completarse haciendo ciclismo, en no menos de tres días y con tramos muy agotadores, incluyendo la Cuesta del Obispo, que no es apta para improvisados.

Para paseos relajados de un día o una tarde es ideal San Lorenzo, a pocos kilómetros de la ciudad de Salta. Algunas localidades de Córdoba y San Luis sobresalen también en la elección de los ciclistas. En tierras cordobesas Capilla del Monte, en el Valle de Punilla, tiene buenos tramos en camino al cerro Uritorco; mientras que en tierras puntanas se destaca Potrero de Funes.

En las grandes ciudades la bicicleta sigue siendo un tema pendiente, pese a los intentos que se están haciendo en Buenos Aires con la instalación de bicisendas.

Bolivia

La Cordillera Real ofrece empinados y agrestes circuitos. Desde Sorata, unos 150 kilómetros de La Paz, hasta Coroico está la llamada «Ruta de la muerte», un descenso riesgoso -su nombre lo dice todo- de miles de metros en muy pocas horas. La experiencia conecta con la zona de yungas, donde comienza la parte selvática de Bolivia. El salar de Uyuni es una perfecta y blanca planicie apta para aventuras de unos cuatro días en dos ruedas.

Italia

Una región que apasiona a los ciclistas es la Toscana, en el centro de la bota, con poblados de enternecedora belleza, con costa sobre el mar Tirreno. Cicloturistas de todo el mundo se cruzan en rutas y caminos desde la falda de los Apeninos hasta el mar, atravesando zonas de pantanos, bosques y colinas donde se sitúan las villas y los pueblos, que siempre exigen un duro ascenso, ya que se ubican en zonas altas. Los paseos no siempre tocan la renacentista Florencia, capital de la región, y una ruta posible es, por ejemplo, desde Pistoia, pasando por Villa de Vinci, la Suiza Pesciatina (Valdinievole), Collodi (la patria de Pinocho), Piz- zarone, Versilia y finalmente puerto de Viareggio y luego Pisa, con su Piazza dei Miracoli, el Duomo y la torre inclinada. El Parque Natural Val dOrcia también es un imperdible si se está pedaleando por Toscana.

Suiza

Los Alpes franceses, en especial la zona de Morzine, son considerados el destino europeo de montaña más popular entre ciclistas, pero luego hay otro menos conocido en la región de Valais. Allí se puede seguir la ruta del río Ródano a través de montañas hasta el lago de Ginebra. Se puede disfrutar del paisaje alpino sin sufrir ascensos demasiado exigentes. El placer está garantizado a través de la gastronomía y los vinos locales, mientras se circula por rutas muy tranquilas en una zona de viñedos, castillos y poblados de tierras bajas, hasta llegar a la ciudad de Ginebra.

Israel

Gran parte del país es accesible en bicicleta. Un itinerario posible incluye San Juan de Acre y su ciudad amurallada, Haifa y el monte Carmelo, Tel Aviv, Jerusalén, el desierto del Neguev y el Mar Rojo.

Vietnam

Es muy barato alquilar bicicletas. Uno puede unirse a tours e incluso carreras que unen, por ejemplo, las ciudades de Ho Chi Minh y Hanoi. La aventura puede demandar una docena de días y, bordeando el mar de China, conduce por Nha Trang, Hai An y Hue, hasta llegar a Hanoi, donde también se accede a la reserva natural Pu Luong. También se puede ir al oeste de Hanoi, más allá de la región de Hoang Lien, atravesando campos de arroz, cascadas y bosques.

Nueva Zelanda

Muy poco tránsito y rutas amplias son una característica de este país de Oceanía. La geografía ondulante es ideal para ser recorrida a pedal. El Queen Charlotte Track es una senda muy popular de 70 kilómetros que se recorre en un puñado de días y lleva por la zona de las rías conocidas como los Marlborough Sounds, hasta por bosques subtropicales llenos de vida silvestre nativa. Está todo preparado para el turista tanto a pie o en bicicleta, con múltiples opciones de hospedaje e incluso con lugares para dejar las pertenencias y poder despreocuparse mientras disfruta de un día de playa o de paseo por el bosque. También puede realizarse el «weka cycling tour», recorriendo los paisajes donde se filmó «El Señor de los Anillos».

Estados Unidos

Es un paraíso para ciclistas. La Continental Divide Trail es uno de los mayores desafíos. Recorre casi 5.000 kilómetros, de norte a sur, desde Canadá a México, atravesando las montañas Rocallosas y lleva por escenarios increíbles. El Tahoe Rim Trail es otra opción en el gran país del norte, en Sierra Nevada, en torno del lago Tahoe. En California son también muy elegidos el Flume Trail y el recorrido por Mammoth Mountain.

Cuba

De las calles de La Habana a los bosques profundos de la Sierra Maestra, la bicicleta es un medio de locomoción perfecto dentro de Cuba. Aún pese a los cambios, la isla sigue presentando además la ventaja de no tener gran cantidad de automóviles. De hecho, se estima que hay unas 20 bicicletas por cada vehículo. Todas las zonas de playa y la antigua Santiago de Cuba son también ideales para distenderse y pasear al ritmo del pedal.

Islandia

Por extraño que parezca se puede andar en bicicleta bordeando casquetes polares y volcanes, es decir, el paisaje típico de la fría Islandia. Campos de lava y desiertos de ceniza forman parte del camino en las Tierras Altas, así como ríos glaciales, cascadas y cráteres en los valles. Hay circuitos en los alrededores de la ciudad de Reykjavik; y también se inician tours hacia el frío norte o las zonas más fértiles del sur.

Amsterdam, París, Barcelona, Londres...

Las tres primeras ciudades europeas de esta lista integran el podio ideal para el cicloturismo urbano, con profusión de bicisendas, sitios para alquilar rodados y, principalmente, una gran cultura y conciencia ciudadana sobre los beneficios de contar con este medio de transporte. Se las puede recorrer de punta a punta pedaleando. Para no ser menos, Londres acaba de lanzar su sistema de alquiler. El proyecto orientado por la capital británica tiene 12.000 usuarios potenciales y consta de 5.000 bicis repartidas en 315 estaciones por todo el centro.

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