El operativo reelección sobre el final. De hecho, el último en hablar fue Amado Boudou que, rápido, voló hacia Capital para reemplazar a Cristina de Kirchner (ver recuadro). Pero antes hubo otra discusión: sobre las juventudes, los 70 y las lealtades de aquellos años y de ahora. Carlos Kunkel fue uno de los más gráficos. «Yo, que en algún momento me tocó ser el malo, ya estoy para jubilarme. Ahora tienen que venir los pibes», dijo el diputado que reaccionó tras un comentario de Jorge «Pitingo» Paredi, intendente de Mar Chiquita, que se reveló como un exégeta de La Cámpora, quizá para reparar los daños por haber sido aliado del macrismo en la interna de Boca Juniors. Luis Ilarregui, otro que militó en la Tendencia -está en pareja con Adela Segarra, diputada que es la madre de crianza de Raverta, cuya madre fue desaparecida en 1980- y también Hugo Curto: «En los 70, unos queríamos la patria nacional justicialista y otros la patria socialista. Todos sabemos cómo terminó eso. Mal», dijo el metalúrgico de Tres de Febrero.
En las mesas se repartían el presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Horacio González, el vice del Senado provincial Sergio Berni, el senador neocamporista Santiago Carreras, los intendentes Gustavo Bevilacqua, Juan Veramendi, Juan Pablo de Jesús y, entre otros, el diputado Alberto España, tío de «Wado» de Pedro.
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