15 de diciembre 2014 - 17:55

Entre buitres y elecciones, la economía 2015 en manos del Oráculo de Delfos

Atravesado íntegramente por las elecciones, la negociación con los fondos buitre, los vaivenes de los mercados y la realidad de la región, el próximo año es para la economía una verdadera incógnita. El préstamo chino por u$s 11.000 millones será vital para hacer frente a vencimientos de deuda que operan en 2015 y que podrían jaquear reservas internacionales del Central.

La intención del Gobierno es mantener el dólar oficial sin grandes sobresaltos. En el Banco Central confían en que la línea de crédito chino por u$s 11.000 millones permitirá hacer frente a los vencimientos de deuda que operarán a lo largo del año.
La intención del Gobierno es mantener el dólar oficial sin grandes sobresaltos. En el Banco Central confían en que la línea de crédito chino por u$s 11.000 millones permitirá hacer frente a los vencimientos de deuda que operarán a lo largo del año.
Pronosticar lo que puede acontecer en la Argentina a un año es comparable a acertar el "Gordo de Navidad" de la Lotería Nacional. Y 2015 se presenta más complejo para los gurúes, no sólo por las elecciones presidenciales, sino por varios factores.

Esas dificultades las tiene también el Gobierno nacional para estimar el crecimiento de la economía, los ingresos de divisas, el precio de la soja, o la performance de Brasil, por ejemplo. El Presupuesto Nacional 2015 fue un esbozo no muy diferente de los que mostraron sus antecesores en la historia económica reciente del país. La brecha entre la realidad económica y lo presupuestado siempre fue alta, a veces mayor incluso que la del tipo de cambio oficial con el "blue". El Banco Central debe presentar su programa monetario en las próximas jornadas y se enfrenta a las mismas dificultades e iguales interrogantes que plantea 2015 en el resto de los órdenes.

La saga del juicio de los fondos buitre es la primera carta incierta con la que se abre el año. Por más que venza la famosa RUFO (siglas en inglés de la cláusula que impide al Gobierno efectuar mejores ofertas a los tenedores de bonos en default que las que se hicieron en 2005 y 2010), ello no garantiza que haya luz verde para un pronto entendimiento con los acreedores, en su mayoría fondos buitre. El superclásico entre la Argentina y los fondos buitre está planteado de la siguiente manera: el valor de la sentencia del juez Griesa por el "pari passu" es del 335% contra el 70%-75% del valor actual de los canjes de deuda ofrecidos por el Gobierno en 2005 y 2010. Esto significa que si en un gran giro, el Gobierno decide triplicar lo pagado a quienes ingresaron en los canjes, aún estaría lejos de las pretensiones de los acreedores. En paralelo, los fondos buitre se ven tentados a aguardar al nuevo Gobierno que asuma el 10 de diciembre de 2015, que eventualmente será más proclive a cerrar todo lo relacionado con el default de 2001. Por ende, los acreedores serán más reacios a efectuar concesiones a Axel Kicillof. Hay otro incentivo que tienen los fondos buitre a aguardar un año más: la sentencia devenga una tasa de interés cercana al 9,5% anual, según lo que fija la Justicia norteamericana. Aun así, fuentes del Palacio de Hacienda aseguraron a Ámbito Financiero que habrá una oferta a quienes aún detentan aproximadamente el 7% de la deuda que entró en default en 2001. Esa propuesta de entendimiento, más allá de si se la lleva a cabo en el juzgado de Griesa a través del mediador, el Special Master, Daniel Pollack, o si se lo hará a través de entidades financieras, sólo podrá sumar algunos puntos porcentuales más a los que reestructuraron la deuda, pero no dará por cerrado el default de 2001. En ese proceso anida otra amenaza y un acertijo para los pronosticadores de 2015: sin acuerdo con holdouts, ¿habrá quienes pidan al Gobierno acelerar los pagos de los vencimientos de la deuda? Ello está planteado en las condiciones de emisión de los papeles surgidos de los canjes cuando uno de ellos ingresa en default. En Nueva York aseguran que hay fondos interesados en gatillar esa cláusula, pero que aguardan a lo que hará el Gobierno en enero. En el mejor de los casos, una oferta a acreedores llevará dos meses de proceso con los pasos legales que deben cumplirse ante la SEC (Comisión de Valores de EE.UU.).



INCERTIDUMBRES

El calendario político plantea las mismas incertidumbres con definiciones en febrero-marzo sobre quién será el candidato oficial y las chances que tenga de acceder a la presidencia. En junio deberán anunciarse las alianzas políticas y las candidaturas formales y en agosto tendrán lugar las PASO (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias), las que pueden actuar como una real primera vuelta presidencial.

Los mercados vienen incorporando en los precios ya el cambio de Gobierno y la asunción de un presidente más amigable. Siguen la vieja frase de Ronald Reagan en plena campaña electoral por las presidenciales de 1980: "Recesión es cuando tu vecino pierde el empleo; depresión es cuando tú lo pierdes; recuperación es cuando Jimmy Carter pierde el suyo". Es por este motivo que las bajas circunstanciales de los títulos públicos son tomadas como oportunidades de compra. Pero actualmente atraviesan una situación de "wait and see" ( "desensillar hasta que aclare", en versión local), a la espera de lo que pueda acontecer a partir de enero con los fondos buitre.

¿Y el dólar? La intención oficial será mantenerlo en plena campaña electoral sin grandes sobresaltos. Fuentes del BCRA resaltaron a Ámbito Financiero que está a disposición la línea del Gobierno chino por un total de u$s 11.000 millones de los que el Gobierno ya viene haciendo uso en el último bimestre. Se trata de una línea financiera y no comercial, por lo que no tiene ataduras al saldo de la balanza comercial. Hay vencimientos de deuda que operan en todo el año próximo que jaquearán las reservas internacionales del BCRA. Pero allí entrará en acción el salvavidas chino. Puntualmente por los vencimientos del BODEN 2015, el 3 de octubre próximo por más de u$s 6.000 millones, el Gobierno lanzará un canje de deuda, ofreciendo reinvertirlos en papeles a más largo plazo, eventualmente el BONAR 2024.

Las consultas al oráculo de Delfos en la antigua Grecia se hacían antes de iniciar una guerra o emprender una actividad comercial. La pitonisa era la encargada de transmitir la información de los oráculos, una sacerdotisa con condiciones de médium. Lógicamente no siempre acertaba. Herodoto menciona que al ser consultados los sacerdotes por las Guerras Médicas, aconsejaban rendirse a los atenienses. No les hicieron caso y triunfaron. En la Argentina, hoy predecir 2015 en lo económico es imposible. Tenga o no razón Reagan.

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