28 de diciembre 2009 - 00:00

Entre pesticidas y daños a alimentos

Se estima que mediante el uso de pesticidas se redujeron a un 10% las pérdidas en las cosechas de soja y a un 15% las de maíz y trigo. Lo mismo pasa en la producción de frutas, verduras y hortalizas. Pero los residuos que dejan los plaguicidas en los alimentos y su impacto sobre el medio ambiente son un tema que preocupa a los expertos y a la opinión pública.

La comunidad científica internacional analiza en forma constante cuáles son los pesticidas que se pueden utilizar y en qué graduación. Lo mismo hacen los laboratorios de Estados Unidos y de Europa, los países que utilizan el 80% de los agroquímicos que se producen en el mundo. Los países en desarrollo deben mejorar la gestión de los plaguicidas, se indica en el diario santafesino El Litoral.

La FAO advierte que más del 90% de los casos de envenenamiento con pesticidas ocurre en estas naciones. La principal causa es que muchos agricultores no están capacitados en su manejo seguro y responsable. La gran diferencia con los países del primer mundo es que cuentan con legislaciones sólidas, cuadros técnicos del Estado que investigan si se respetan los niveles aceptables y una lista actualizada avalada por los principales referentes científicos que establece qué sustancias químicas conviene usar y cuáles no.

Holanda es un buen ejemplo. Para saber qué porcentaje de residuos dejan los pesticidas en sus alimentos, sólo hay que ingresar al sitio del organismo gubernamental que los monitorea (www.vwa.nl; Food and Consumer Product Safety Authority, en inglés).

Durante 2007, los holandeses examinaron 4.400 frutas, vegetales, cereales y productos procesados. Así, descubrieron que en un 45% de las muestras había residuos por encima de los máximos permitidos (en el caso de los productos importados, en más de un 60%). Amadeo Fernández Alba, que codirige el Laboratorio de Referencia Comunitario en Europa, dijo que en España cuando detectan que una cadena de supermercados o cualquier otro comercio que está ofreciendo alimentos que violan la legislación sobre límites de plaguicidas, lo publican en internet para alertar a los consumidores.

En la Argentina, el uso de agroquímicos creció en el marco del impresionante desarrollo de la cadena agroindustrial. La producción de granos se triplicó en 25 años (de 30 millones de toneladas a más de 90). Este salto productivo tiene tres patas: la siembra directa, las semillas transgénicas y el uso más eficiente de herbicidas, fungicidas, insecticidas y fertilizantes.

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