Episcopado: votan hoy a nuevo titular

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La Cámara de Diputados no parece haber percibido el gesto de diálogo emitido por el Episcopado argentino luego del triunfo de Cristina de Kirchner con más del 54 por ciento de los votos. Mientras los obispos se preparan para votar esta misma tarde en Pilar quién será el sucesor de Jorge Bergoglio como jefe de la Conferencia Episcopal Argentina, con el conciliador José María Arancedo como principal candidato de consenso, el Congreso se apresta para desarrollar un plenario de comisiones que buscará emitir dictamen este jueves a favor de la despenalización del aborto.

Luego de su segundo período consecutivo al frente de la jefatura de la Iglesia Católica, Bergoglio no puede ser reelegido. Clausura así un ciclo de desencuentros con el kirchnerismo que se inició, justamente, con el debate por el aborto, siguió con críticas del purpurado a la «pobreza escandalosa» y tuvo su último capítulo con la ley de matrimonio igualitario. Fueron tiempos complicados, especialmente durante la primera presidencia Kirchner, cuando el capellán militar Antenio Baseotto fustigó con una polémica frase al entonces Ministro de Salud, Ginés González García, por su defensa de la despenalización del aborto.

El incidente se superó y con la llegada de Cristina de Kirchner a la presidencia, Bergoglio y sus obispos volvieron a visitar la Casa Rosada y la retórica confrontativa se apagó. Sin embargo, el Poder Ejecutivo mantuvo firme su postura de trasladar el tedeum patrio del 25 de Mayo fuera de la Catedral Metropolitana donde manda el cardenal y arzobispo de Buenos Aires. Hasta el cierre de esta edición, Arancedo era número puesto. Primo de Ricardo Alfonsín y compañero de viaje de la Presidente al Vaticano, el arzobispo de Santa Fe impulsó el diálogo con la Casa Rosada incluso en los peores momentos. Tanto que Bergoglio llegó a bloquear en alguna oportunidad un pedido de audiencia con el Poder Ejecutivo.

Además de la presidencia de la CEA, los obispos resolverán esta tarde las vicepresidencias primera y segunda. Hay dos candidatos consolidados. Andrés Stanovnik, ascendido por el papa Benedicto XVI a arzobispo de Corrientes. De la orden de los Franciscanos Menores, este religioso tiene línea directa con Joseph Ratzinger en el Vaticano y responde a la línea de Bergoglio. El otro es Agustín Radrizzani, quien pasó por el Obispado de Lomas de Zamora y fue el sucesor de Jaime de Nevares en Neuquén, época en la que trabó buen vínculo con el actual secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli. Otro dialoguista alineado con Bergoglio.

El gran debate que libraban ayer los obispos de la línea Bergoglio, que controlan numéricamente el Episcopado, era si resultaba estratégicamente conveniente incluir al sector más conservador del arzobispo de La Plata, Héctor Aguer. Sus críticas a la conducción de Bergoglio llevaron al jefe de la Iglesia Católica argentina a explorar la posibilidad de hacerlo co-responsable de la toma de decisión asignándoles unas de las vicepresidencias de la CEA. Monseñor Antonio Cargnello, Arzobispo de Salta, surgía anoche como un tapado que podría colarse en el tridente que comanda al Episcopado. Pero la influencia de Aguer sufrirá otro golpe antes de la Navidad, cuando el nuncio apostólico Adriano Bernardini abandone su cargo en el país y regrese a Roma a la espera de una nueva misión.

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