Con un 40,8% de los votos, el AKP sigue siendo el partido más fuerte del país, pero ya no cuenta con el poder absoluto de los últimos años. De haber conseguido el 60% de los respaldos, le habría permitido al AKP someter a referendo una reforma constitucional para ampliar los poderes del presidente. Este resultado fue considerado por la prensa local como un gran fracaso para Erdogan.
El factor clave que explica la sangría de escaños es el éxito del Partido Democrático de los Pueblos (HDP), izquierdista y prokurdo, que al superar el umbral electoral del 10% entra por primera vez en el Parlamento como partido con lista única.
| Agencias EFE y ANSA |


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