24 de diciembre 2013 - 00:00

“Es un descanso ser sólo actriz y no dirigir el film”

La directora de “El gusto de los otros”, Agnès Jaoui, ahora es sólo actriz en el film de  Carine Tardieu “Pequeñas diferencias”.
La directora de “El gusto de los otros”, Agnès Jaoui, ahora es sólo actriz en el film de Carine Tardieu “Pequeñas diferencias”.
Agnès Jaoui, guionista, realizadora e intérprete de "El gusto de los otros", "Como una imagen" y otras delicias, estuvo en Buenos Aires en abril, cerró el Bafici con una buena comedia para público general (gran novedad en ese festival), y reaparece ahora, solo como actriz, respaldando una película sobre niñas que se estrena el jueves, "Pequeñas diferencias". Dialogamos con ella.

Periodista.: Usted siempre trabaja con su marido, el actor y escritor Jean-Pierre Bacri. ¿Lo trajo?

Agnès Jaoui.:
Se quedó en Paris cuidando los chicos. Escribimos teatro, cine, siempre en la misma dirección, sin mala fe. Somos muy diferentes pero nos complementamos muy bien. Jamás peleamos cuando estamos escribiendo. ¡Solo nos peleamos en la vida real!

P.: Escriben para no pelearse.

A.J.:
Casi todas las tardes hablamos mucho de la vida, los temas que queremos tratar (por ahí nos gusta un tema, pero lo que tenemos para decir no es muy interesante así que pasamos a otro), etc., y así vamos diseñando una historia con sus debidos personajes. Cuando éstos ya fueron bien definidos, empezamos los diálogos. Jean-Pierre es un gran dialoguista.

P.: Y usted una gran retratista.

A.J.:
Gracias. Será porque trabajo mucho en el casting. Cuesta mucho llegar a un buen guión, encontrar los actores adecuados para interpretarlo, que se vean los personajes, no los artistas, y que el texto parezca natural. Todo eso es importante, porque mis películas son sobre la gente. Cuando empezamos a elaborar "El gusto de los otros", nos tentó hacerlo como un thriller. Pero solo se nos ocurrían clisés. Claro, no conocemos un asesino, ni un detective, y no soy capaz de inventarlos. Mis personajes nacen de la observación de personas reales, que conozco debidamente. En "Al final del cuento", el personaje que interpreto está inspirado en mí misma, eso es fácil. El de mi sobrina, en mí misma cuando era joven. Otro se inspira en un par de amigos nuestros.

P.: ¿Cómo fue trabajar para Alain Resnais en "Smoking/ No smoking" y "Conozco la canción"?

A.J.:
Muy placentero. El es tan delicioso como su obra, algo que no siempre coincide, porque muchos artistas excelentes son personas muy desagradables. Nos dejaba muy libres de hacer lo que queríamos. Cada semana le enviábamos los textos con diálogos grabados en un cassette, y él los escuchaba en total oscuridad. Si le surgían imágenes convincentes, seguíamos por esa senda. Sino, recibíamos su llamado telefónico: "No veo nada".

P.: ¿Y usted cómo se ve con los niños de sus películas?

A.J.:
Siempre es difícil. "Al final del cuento" tenía muchísimos, y encima también estaban mis dos hijos. Quería matarlos pero no era posible. Los niños necesitan cariño, preparación, contención. Los actores también, porque son como niños.

P.: Es decir, que en "Pequeñas diferencias" usted aprovechó para que le hagan unos mimos.

A.J.
: Ah, ser solo actriz es como ir invitada a una lindísima casa para que te traten como una reina, en vez de cocinar y cuidar diariamente de todos los huéspedes. Además había solo dos nenas, Juliette Gambert y Anna Lemarchand, muy simpáticas, maravillosas. La directora Carine Tardieu hizo un gran trabajo de muchos meses con ellas antes de la filmación. Yo entré cuando ya estaba todo encaminado.

P.: ¿Cómo entró?

A.J.:
Carine era la amiga de una amiga. Recién después nos hicimos amigas. Es decir, no entré a la película por ella, sino por el guión, que me cautivó. Con los guiones, he comprobado que me basta una sola lectura para decir "sí. Pero si no me decido, y debo releerlo, seguro que después me sale decir "no". Es una cuestión de amor a primera vista, o primera lectura.

P.: El guión le gustaba.

A.J.:
En este caso, encantaba, y eso que es bravo. La pelicula también, pero a los niños de 8 a 9 años en adelante les gusta. Uno me dijo "adoro esta obra". Porque habla de la muerte de una criatura, pero también habla de la vida misma. Recién después leí la novela y la historieta, que son muy buenas pero muy distintas. Tardieu y la propia autora original, Raphaelle Moussafir, hicieron una gran adaptación, muy imaginativa. "Du vent dans mes mollets", se llama la obra, porque la niña disfruta el viento en sus canillas cuando anda en bicicleta.

P.: ¿Y ahora?

A.J.
: Vuelvo a los adultos. Teatro, recitales, la grabación de un disco de bossa-nova. Y en de cuatro años, otra película.

P.: Sorprende su manejo del español.

A. J.:
Lo aprendí en la calle. Y con mis músicos. Varios son latinos, por eso también canto tangos y boleros. Y Fernando Fischein, el compositor de "Al final del cuento", es argentino, amigo mío. Con él, para algunas partes buscamos música de cuentos de hadas, y de las primeras películas de Disney, que eran composiciones buenísimas, muy complejas. Y el concierto de música moderna que hay en una escena es suyo, y él mismo hace de director de orquesta medio loco. Buen actor, también.

P.: Así que usted canta tangos y boleros.

A.J.:
Eso, con mi grupo de música popular. Y piezas barrocas con el conjunto vocal Canto Alegre, que también aparece en algunas de mis películas, y suena en una de Wes Anderson. Nos sentíamos raros. ¡Es raro sentir música barroca francesa en una película norteamericana!

Entrevista de Paraná Sendrós

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