16 de marzo 2017 - 22:33

Escalandrum, entre Mozart y Ginastera

• EL SEXTETO PRESENTA EL SÁBADO EN EL CCK UN CD CON SUS VERSIONES
La prestigiosa formación que lidera Daniel “Pipi” Piazzolla grabó un disco que recoge, con la antigua técnica estereofónica, sus ya conocidos arreglos e improvisaciones sobre las partituras de ambos compositores.

Escalandrum. Un regreso del sexteto a los gloriosos años de las grabaciones estereofónicas.
Escalandrum. Un regreso del sexteto a los gloriosos años de las grabaciones estereofónicas.
El año pasado, el sexteto Escalandrum (integrado por Daniel "Pipi" Piazzolla en batería, Nicolás Guerschberg en piano, Mariano Sívori en contrabajo y Gustavo Musso, Damián Fogiel y Martín Pantyrer en vientos) encaró dos desafíos: por un lado, el de reversionar obras de Mozart para el Festival Konex de Música Clásica; por el otro, el de abordar partituras de Ginastera para el Ministerio de Cultura. La invitación de Osvaldo Acedo, manager de Estudios ION, para grabar un disco con la técnica estereofónica los llevó a plasmar aquellos trabajos en el CD que se presenta este sábado a las 20 en la Sala Sinfónica del CCK. Dialogamos con Nicolás Guerschberg, pianista y autor de estos arreglos, y Daniel "Pipi" Piazzolla.

Periodista: ¿Cómo tomaron estos encargos, atípicos para el grupo?

Daniel "Pipi" Piazzolla: Al principio uno se asusta, pero después nos dijeron que querían que fuera algo como lo que habíamos hecho con Piazzolla, un "hagan lo que quieran". Ahí ya nos pareció bien y aceptamos con felicidad el desafío.

Nicolás Guerschberg: La experiencia de "Piazzolla plays Piazzolla" fue un quiebre para poder animarnos a encarar músicas no propias, que fue lo que hicimos durante más de 10 años. Si bien habíamos hecho alguna versión de temas ajenos, lo de Piazzolla fue otra cosa, por la dificultad de la música y por lo que significaba para "Pipi". Eso nos dio una experiencia y una confianza que nos permitió animarnos a un trabajo de estas características.

D.P.P.: No tenemos para nada la pretensión de sonar como los originales. Queremos respetar nuestro sonido. Nos interesa que esté afinado, que el ensamble esté bien, que las improvisaciones sean buenas, que los arreglos sean originales. Pero para nada queremos imitar algo ya hecho. Éste no es un grupo de jazz en el que viene un saxofonista, toca 12 compases de la melodía y ya nos lanzamos a improvisar. Conozco a muchos grupos que tal vez tocan música clásica o de Piazzolla y tocan una pequeña melodía e improvisan.

N.G.: Esto no está tratado como si fuera un "standard", sino que hacemos un trabajo más camerístico, con un enfoque jazzístico porque es nuestra identidad, pero hay otros trabajos que son prácticamente de cámara, entre los vientos, la base... "Pipi" siempre está pensando cómo intervenir para que no sea demasiado previsible y a la vez funcional.

P.: ¿Cómo eligieron las obras dentro de la producción de cada uno de estos autores?

N.G.: Hay un "ida y vuelta", una primera aproximación de los temas, y en este caso funcionó la mayoría. Muchas veces es ensayo y error, y acá intentamos dejar de lado el ego. Lo importante es que el ensamble funcione. Yo agradezco la confianza y la libertad que me dieron (de elegir los temas), pero el grupo se maneja así.

P.: ¿Tuvieron en cuenta otras aproximaciones jazzísticas a los autores clásicos?

N.G.: Intentamos mantenernos más cerca del original que de cualquier versión posterior o intervención de músicos de jazz.

D.P.P.: El jazz está en la improvisación, la armonía y la instrumentación. Tal vez sí buscamos "argentinizarlos" un poco, como en el caso de la Sinfonía 40, que tiene esa milonga por detrás, o el "Rondó alla turca", que tiene un "pattern" en 5 tiempos que suena un poco a milonga. Es algo que al grupo le gusta hacer. Nos sentimos más cómodos en otro tipo de articulaciones.

P.: Y en el caso de Ginastera la presencia rítmica es mucho mayor.

N.G.: Al comienzo de Escalandrum tocamos más latin-jazz, y en los primeros años nos volcamos más al folklore, después el tango y ya con lo de Piazzolla se terminó de consolidar. Tocar Ginastera fue como haber vuelto a esa etapa tan linda.

P.: Es muy natural asociar el trabajo de Ginastera con el folklore al de Piazzolla con el tango...

N.G.: Hay puntos indudables de contacto. Ahí se ve todo el trabajo que hicieron juntos. Lo que muchos no saben es que Piazzolla fue el primer alumno de Ginastera, y él aprendió mucho con Piazzolla.

P.: ¿Cómo fue la experiencia de grabar con dos micrófonos?

D.P.P.: Increíble, es espectacular terminar de grabar y escuchar el ensamble tal como uno lo imagina. A veces tantos micrófonos hacen que las cosas cambien un poco. Con dos micrófonos uno escucha el sonido que uno quiere, no hay mezcla y el sonido está terminado. No se puede arreglar nada. Nos honró mucho el hecho de que Osvaldo Acedo nos hubiera invitado para este experimento.

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