9 de junio 2010 - 00:00

Escuchas: espía negó llamado a Burstein

Norberto Oyarbide
Norberto Oyarbide
El agente operativo de la SIDE Hugo Álvarez negó ayer ante el juez federal Norberto Oyarbide ser el autor de la llamada anónima que advirtió al familiar de las víctimas de la AMIA, Sergio Burstein, que Jorge «Fino» Palacios supuestamente pinchaba su teléfono.

El espía ratificó que trabaja para la Secretaría de Inteligencia, como ya había informado su titular, Héctor Icazuriaga, el viernes pasado al juez. No hubo más detalles por parte de Álvarez; su declaración testimonial se limitó sólo a su posible presencia en el locutorio de donde salió la llamada que alertó a Burstein, ya que fue el único aspecto que la SIDE autorizó revelar al levantar la ley secreta que rige la secretaría, para que su agente declarara ante Oyarbide.

Por otro lado, tampoco hay certezas sobre las imágenes que tomó la cámara de seguridad del locutorio al autor de la llamada y las fotos del espía que publicó el diario Clarín. Las tomas del locutorio son tres (una de arriba y dos de medio perfil) y se ven bastante borrosas. El juez ordenó el viernes pasado un peritaje fotométrico, que concluyó que había «coincidencias morfológicas» entre ambos rostros, pero que se podía «determinar que sea la misma persona en las imágenes».

Por todas estas razones, los investigadores del caso esperan poco de esta línea de la pesquisa. La defensa de Mauricio Macri impulsará más medidas para determinar si Álvarez fue o no el autor de la llamada, como pedir más fotos de él y requerir a la SIDE que informe si el agente tenía un teléfono asignado y dónde se encontraba ese día.

Es probable que el magistrado haga lugar a estas medidas, pero la Secretaría de Inteligencia puede negarse a responderlas por la ley secreta que rige para el organismo. Por otro lado, en el juzgado tampoco pretenden ahondar mucho más en esta línea si no surgen elementos de prueba importantes, ya que esta investigación abriría todavía más una pesquisa ya compleja y el llamado no forma parte del objeto procesal de la causa, que son las intervenciones irregulares de teléfonos de empresarios y dirigentes por causas con las que no tenían ninguna relación.

Quienes sí pueden llegar a avanzar en este aspecto son los directivos de la propia SIDE, que querellarían al menos al diario Clarín por publicar la foto y el domicilio de un agente encubierto. De iniciarse, el caso podría ahondar sobre quiénes proveyeron la información a dos matutinos porteños sobre Álvarez y cómo la obtuvieron. Este dato circula también por las páginas web que hacen de voceras del Gobierno y que insisten en apuntar al Gobierno macrista como el supuesto responsable de una operación de prensa.

Por su parte, el Gobierno porteño también podría avanzar en una denuncia contra el agente o la SIDE. Desde que explotó el caso, tanto el ministro de Seguridad y Justicia porteño, Guillermo Montenegro -imputado y sobreseído por supuesto encubrimiento-, como el jefe de Gobierno denunciaron que la pesquisa sería un «ajuste de cuentas» de la ex SIDE y la Policía Federal contra Palacios.

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