19 de agosto 2010 - 00:00

Escuchas: PRO ya organiza la visita de Macri al recinto

Mauricio Macri, ayer a la mañana durante la inauguración de un centro de primera infancia en el barrio porteño conocido como Bajo Flores.
Mauricio Macri, ayer a la mañana durante la inauguración de un centro de primera infancia en el barrio porteño conocido como Bajo Flores.
El macrismo ya acordó ayer con la oposición en la Legislatura porteña cómo será el mecanismo de interrogatorio a Mauricio Macri, si el mandatario de la Capital Federal confirma que acepta concurrir al recinto a responder acerca de su procesamiento en el caso de escuchas ilegales, que se tramita en el juzgado de Norberto Oyarbide. El jefe de Gobierno teme una exposición demasiado larga que tenga que someterlo a resistir extensos discursos. Ensaya, inclusive, cómo repeler los cuestionamientos que pudieran hacerle relacionados con la causa judicial que lo acusa de presuntamente haber consentido la instalación de una matriz de espionaje dentro de su administración.

Macri recibirá hoy al bloque de legisladores locales para, mientras comparten el almuerzo, formalizar qué decisión tomará el oficialismo porteño con respecto a la comisión investigadora de la causa escuchas.

Al menos los diputados se anotan una pequeña victoria en ese trámite, como ha sido dilatar el inicio de la pesquisa mediante el ardid de hacer ver que en la resolución que ordena la creación del grupo de diputados se olvidó el punto en el que debe delegarse al titular de la Legislatura porteña, Oscar Moscariello, la organización de la comisión.

Así, hoy en el recinto se votará esa enmienda y el lunes comenzaría a funcionar la comisión (ver nota aparte).

Si bien Macri ya está convencido de que es mejor que sus diputados se sumen a la comisión, deberá igualmente enfrentar a un núcleo más duro de la bancada que considera dar marcha atrás, después de calurosos discursos en la sesión de la semana pasada que acusaron a la oposición de querer hacer una comisión en contra de los artículos constitucionales. Entre ellos, el legislador Helio Rebot fue uno de los más contundentes en cuanto a rechazar la creación del grupo investigador.

Pero así como va ganando la posición más blanda, avanza también el sí de Macri para concurrir a la Legislatura, en función de la invitación que fue aprobada el jueves pasado para que asista al recinto el próximo 24 de agosto. No será lo que se especifica como interpelación en las normas, ya que para eso la oposición no logra juntar los 40 votos necesarios, pero se parecerá en todo.

Hoy los legisladores porteños del PRO que almorzarán con Macri le llevarán la propuesta acordada con la oposición acerca del mecanismo. Se decidió que los bloques más numerosos (el PRO, Proyecto Sur y la Coalición Cívica, en principio, con 24, 8 y 6 legisladores, respectivamente) tengan 20 minutos cada uno para sus exposiciones; los medianos, 15 minutos, y los chicos (de 1 o 2 bancas), 10 minutos. De ese modo, el jefe porteño estaría obligado a escuchar cerca de dos horas de preguntas y discursos, y a permanecer algo más en función del tiempo que le requiera dar las respuestas.

Si el jefe de Gobierno confirma hoy con sus diputados que va a concurrir a la cita -tal vez cambie la fecha-, le quedará estudiar si está de acuerdo con el sistema que se utilizará para interrogarlo.

Aferrado a los sondeos de opinión que encargan en su entorno, el macrismo ahora está convencido de que el caso de las escuchas no ha hecho mermar la imagen positiva del jefe de Gobierno porteño. Creen que, además, Macri ha logrado posicionarse como una víctima del kirchnerismo al que acusa de supuestamente direccionar la causa judicial en su contra y que esa situación amortiguará cualquier intento de la oposición en la Legislatura en su contra.

Por otra parte, al concurrir Macri al recinto, luego se verán obligados a la misma decisión los funcionarios porteños que pudiera citar la comisión investigadora. De acuerdo con la resolución que aprobó su conformación, la pesquisa deberá acotarse al ámbito de la Ciudad, por lo cual no podrán ser invitados funcionarios nacionales o personas que no desempeñen tareas en el Gobierno porteño.

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