El desconsuelo del arquero de Portugal, Rui Patricio, contrasta con la euforia de los españoles.
La selección española clasificó ayer a la final de la Eurocopa al derrotar por 4-2 a Portugal en la definición por penales, tras el empate 0-0 en los 120 minutos. Iker Casillas atajó el penal de Joao Moutinho y el disparo de Bruno Alves dio en el travesaño antes de que Cesc Fabregas definiera la serie para el campeón defensor con un preciso remate que dio en un poste antes de cruzar la línea de gol. «España ya ha hecho historia y la seguimos haciendo. Espero que la gente lo recuerde de por vida. ¿Quién iba a decir hace cuatro años que íbamos a conseguir esto?», dijo el guardavallas de Real Madrid. La otra semifinal se disputará hoy entre Alemania e Italia, y la final tendrá lugar en Kiev el próximo domingo.
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