Francisco José Garzón Amo declaró durante todo el día ante un juez de Santiago, casi al término de las 72 horas que dura legalmente la situación de detenido en manos de la Policía, ante la que en ese período se había negado a declarar.
Ayer, ante el juez Luis Aláez, el maquinista de 52 años admitió haber cometido una imprudencia a los mandos del tren, según fuentes judiciales. Garzón, de 52 años, es un maquinista experimentado que había pasado 60 veces por el mismo lugar y que, por lo tanto, conocía el trayecto.
Los investigadores del accidente ferroviario en Santiago no descartan ninguna hipótesis y analizan la seguridad de la vía, la señalización de los tramos y los sistemas de seguridad y de comunicación de la cabina. Sin embargo, sus pesquisas se centran en la hipótesis de la distracción del maquinista Garzón como la supuesta causa del accidente de Angrois. El magistrado le dictó, además de la libertad con cargos, unas medidas cautelares, como la retirada de su pasaporte y la obligación de comparecer con una periodicidad semanal ante el juez.
Garzón fue trasladado desde la comisaría local en un vehículo policial, con otro de escolta, y en su interior viajaba esposado y con gafas oscuras.
Las autoridades locales ultimaban ayer los preparativos para el funeral que tendrá lugar hoy en la Catedral de Santiago, el destino de los peregrinos que hacen el camino jacobeo.
A la ceremonia, que será oficiada por el arzobispo de Santiago, asistirán el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y diferentes autoridades políticas, así como los príncipes de Asturias y la infanta Elena, primogénita del rey Juan Carlos.
| Agencia efe y Ámbito Financiero |


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