6 de octubre 2010 - 00:00

España suaviza queja ante Chávez

José Luis Rodríguez Zapatero
José Luis Rodríguez Zapatero
Madrid - El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero aclaró ayer que el hecho de que dos presuntos miembros del grupo terrorista vasco ETA hayan dicho que fueron entrenados en Venezuela no denota una relación del Ejecutivo de Hugo Chávez con los adiestramientos. No obstante esta aclaración oficial, la relación con Venezuela sigue generando debate en España, al punto de que la oposición conservadora reclama revisar lazos con Chávez.

El ministro del Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba, hizo la salvedad luego de que Chávez refutó y desmintió cualquier vinculación con el grupo armado y ratificó el rechazo a esa organización.

La formación en Venezuela de los etarras «no quiere decir que el Gobierno venezolano haya tenido algo que ver con esos entrenamientos, no hay nada que pueda hacer sospechar eso», declaró el ministro. «Para ETA, Venezuela durante algún tiempo ha sido un cierto respiro, pero insisto, de un tiempo a esta parte, las cosas han mejorado», añadió.

Desde Caracas, el canciller venezolano, Nicolás Maduro, afirmó que su país activará «los mecanismos de cooperación en todos los sentidos». Ello fue ratificado por la vicepresidenta española María Teresa Fernández de la Vega: «Una vez más se han puesto en marcha los mecanismos de cooperación policial y judicial entre España y Venezuela».

España solicitó el lunes información a Venezuela luego de que fue divulgada una resolución judicial de la Audiencia Nacional española que citó declaraciones de los detenidos Juan Carlos Besance y Xabier Atristain en las que sostenían que fueron instruidos en 2008 en territorio venezolano después de haber recibido cursos de formación en Francia. El instructor habría sido Arturo Cubillas Fontán, deportado de Argelia a Venezuela en 1989. Besance y Atristain están en prisión preventiva en España por tenencia de explosivos y armas e integración en organización terrorista.

«El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela refuta y desmiente cualquier aseveración que pretenda vincularlo con la organización terrorista ETA, cuya actividad rechaza sin paliativos», había dicho Chávez la noche del lunes leyendo un comunicado en la televisión estatal.

Por su parte, el embajador venezolano en España, Julián Rodríguez, afirmó que las declaraciones de los detenidos podrían ser desestimadas en un tribunal y que no tenían credibilidad porque podrían no haber sido «totalmente voluntarias», lo que provocó protestas de medios y la oposición española dado que habría aludido a torturas. Luego suavizó al decir que confía en «el procedimiento legal español».

El supuesto vínculo de ETA con Venezuela ya provocó un choque diplomático entre Madrid y Caracas en marzo, cuando el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco acusó en una resolución al Gobierno de Chávez de cooperar para que el grupo armado y la guerrilla colombiana de las FARC operaran en su territorio.

Como al parecer podría ocurrir en esta oportunidad, entonces ambos gobiernos dieron por superado el inconveniente y emitieron un comunicado conjunto.

Pero el debate sigue abierto en España. El ex presidente del Gobierno español José María Aznar dijo que el Gobierno de Zapatero tiene la obligación de hacer «una revisión completa» de la situación y extraer toda la información «indispensable».

Agencias EFE, AFP y Reuters

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