14 de mayo 2010 - 00:00

Espía: Montenegro va a interpelación

Al final, la oposición al PRO ganó la pulseada y el ministro de Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, será interpelado por la Legislatura, el próximo martes a las 14. Para entonces, tal vez esté resuelta su situación procesal en la causa por escuchas ilegales que investiga el juez Norberto Oyarbide, aunque los legisladores están más interesados en requerirlo por las cuestiones que hacen a la conformación de la Policía Metropolitana, descabezada dos veces antes del debut, que por las actividades del espía detenido, Ciro James.

La pelea entre oficialistas y opositores se enredó en cuestiones idiomáticas donde el macrismo refiere a que «no es interpelación» porque la Constitución dice «citar» para hacer preguntas (que es lo mismo que interpelar, en la lengua oficial local) y mantenía congelada la actividad legislativa.

Así, Montenegro será el primer ministro interpelado en la historia de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, ya que ante situaciones similares otros funcionarios eludieron esa instancia cambiando el pedido de los diputados por visitas espontáneas fuera de la formalidad y sus derivaciones, un intento que hizo el ministro pero fracasó.

Quórum propio

La oposición ya alardea con poder dominar el recinto -como hizo ayer para sancionar el proyecto de requisitoria del ministro- ya que tiene quórum propio, llegado el caso, y al macrismo no lo alcanza. En ese juego hasta obtuvo un bonus: el diputado Daniel Amoroso del bloque PRO se abstuvo, es decir, no votó en contra de su bancada, pero tampoco a favor. Es el legislador que amaga con formar un bloque propio por sus preferencias políticas que lo ligan a Francisco de Narváez, carrera en la cual también tiene de su lado a la legisladora Mónica Lubertino (que no es María José, la kirchnerista ex titular del INADI).

De ese modo, el proyecto de interpelación contó con 32 votos a favor, toda la oposición excepto dos diputados que se encuentran de viaje. El oficialismo (que en la Capital Federal es PRO) dio 20 votos en contra.

Montenegro -imputado de encubrimiento en el caso de las escuchas- podría llegar con algún alivio al recinto si Oyarbide le declarara la falta de mérito o el sobreseimiento. Se desprende esa posibilidad de los pedidos ayer del denunciante Sergio Burstein (ver nota aparte), quien no hace mención del ministro al solicitarle al juez medidas procesales. Pero Montenegro tiene cursado un pedido de recusación contra Oyarbide que le fue negado por la Cámara Federal, que ayer -a su favor- concedió la apelación ante casación. El propio Mauricio Macri está atento a ese trámite, porque si Casación aceptara apartar al juez de la causa, todo lo actuado desde la presentación quedaría nulo y allí se incluye la indagatoria al jefe de Gobierno. Pero si Oyarbide, que acusó a Montenegro de presunto encubrimiento de la supuesta asociación ilícita integrada por funcionarios porteños, considera que el ministro no es responsable, el pedido de recusación se convertiría en abstracto si el eventual sobreseimiento quedara firme (si no fuera apelado por la fiscalía).

Como sea, el martes los legisladores interrogarán al ministro sobre las consecuencias de la gestión de Jorge «Fino» Palacios al frente de la Policía Metropolitana, hasta que el ex comisario resultó detenido y procesado por su presunta participación en la banda dedicada a escuchas ilegales, que espió entre otros a Burstein y al cuñado de Macri.

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