“Estamos dispuestos a un artículo IV con Argentina”

Edición Impresa

Washington DC (enviada especial) - La relación entre el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los gobiernos del matrimonio Kirchner siempre fue compleja. Sin embargo, hace un par de años, las autoridades nacionales decidieron establecer un acuerdo de cooperación para la elaboración del nuevo Índice Nacional de Precios al Consumidor Nacional Unificado (IPCNu) difundido ayer. Es por esta causa que el organismo tiene intervención en el indicador que pasa a reemplazar el IPC con el propósito de ganar credibilidad. El director del Hemisferio Occidental del FMI, Alejandro Werner, en una entrevista exclusiva concedida a Ámbito Financiero en su oficina de Washington consultado sobre la nueva cifra dijo que: "La publicación del nuevo índice era una acción establecida en la decisión del Directorio Ejecutivo", y aclaró que el tema será "examinado" en los próximos meses. Werner ocupa la más alta posición del Fondo para el continente americano. Nació en la Argentina (Córdoba), pero siendo pequeño viajó a México. Con un doctorado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), fue subsecretario de Hacienda en México, entre otras funciones antes de ingresar al organismo multilateral.

A continuación el diálogo exclusivo con Werner, quien con un marcado acento mexicano bromeó que "no piensa visitar la Argentina hasta que Independiente vuelva a Primera A".

Periodista: Venezuela y Argentina enfrentan problemas de precios. En estos países sus gobiernos han rechazado la política de enfriar la economía para contener la inflación. ¿Es inevitable que tenga que enfriarse la economía para contener la inflación o hay otros caminos posibles?

Alejandro Werner:
Desde el punto de vista teórico, hay casos donde la inflación está determinada por factores inerciales u otros que pueden tener una respuesta por el lado de un programa de coordinación de expectativas y que lleven a una desaceleración de la inflación acompañada de una recuperación del crecimiento económico.

También hay casos donde los efectos recesivos de programas antiinflacionarios se han visto más que compensados por los efectos positivos de la disminución en la incertidumbre y crecimiento de la confianza, con recuperaciones importantes por el lado de la inversión, como en los casos de Irlanda en los 80 o 90 que siempre se citan como de estabilizaciones con efecto expansionista.

Ahora, cuando la inflación tiene un componente importante de crecimiento de la demanda agregada, cualquier programa también viene de la mano de un elemento de contención del crecimiento de la demanda agregada para atender estas causas fundamentales del proceso inflacionario. En la medida que los paquetes sean armados de manera de atender las expectativas junto con la contención de la demanda agregada, los efectos recesivos se verán aminorados y el resultado final dependerá de cuáles efectos persistan o sean más grandes. Un proceso inflacionario ya enraizado y acelerado lleva a un incremento de la incertidumbre importante que afecta al crecimiento económico. Si se combate la incertidumbre, el efecto recesivo del componente demanda agregada se puede ver más que compensado con los efectos de credibilidad.

P.: El Banco Central de la República Argentina está subiendo las tasas. ¿Es ése un camino para contener la inflación?

A.W.:
Sin tener hoy un diálogo con las autoridades argentinas sobre estos temas es muy difícil dar una opinión, y si tuviéramos ese diálogo, correspondería la explicación a las autoridades argentinas. Se han tomado muchas medidas y hay que entender toda la consistencia del programa. Entonces, sin un diálogo claro con las autoridades, es difícil...Yo lo único que opinaría es que vimos muchos mercados emergentes actuar en esta semana en el frente monetario, en el caso de la Argentina vemos una actuación importante en términos de la suba de la tasa de interés, como en Turquía, Sudáfrica, pero vimos a raíz de toda esta volatilidad, un movimiento importante en la acción de los bancos centrales en las últimas tres o cuatro semanas.

P.: Este jueves se dio a conocer la inflación de enero que se ubica en 3,71%, lejos de mediciones privadas. ¿Ustedes consideran que el nuevo índice refleja de manera apropiada el nivel de los precios en la Argentina?

A.W.:
Hemos tomado nota del lanzamiento del nuevo IPC por parte de las autoridades argentinas el día de hoy. Cabe recordar que la publicación del nuevo índice era una acción establecida en la decisión del Directorio Ejecutivo del FMI de diciembre de 2013 con respecto a la provisión de datos de la Argentina al Fondo. La próxima etapa de este proceso consiste en que el Board examine este tema de acuerdo con el calendario que se estableció en diciembre de 2013.

P.: ¿Están satisfechos con lo que han hecho hasta ahora las autoridades argentinas en relación con el índice de precios nacional?

A.W.:
Se trabajó mucho el año pasado. Hubo mucha interacción entre nuestros equipos técnicos, en particular con los del INDEC, hubo muchas discusiones metodológicas. Esta fue la base del reporte que se llevó al Directorio en diciembre del año pasado y con dicha base el Board (directorio) acordó esperar hasta marzo como tiempo máximo para la publicación del nuevo índice. Luego hay otras fechas para reportar al Directorio y seguir monitoreando la publicación de estos indicadores para que eventualmente el año entrante haya una reunión final del Board para evaluar la situación.

P.: ¿Cuáles son las funciones que el Fondo tiene en relación con las negociaciones entre la Argentina y el Club de París?

A.W.:
Creo que le corresponde al Club de París explicar claramente cómo funciona el rol de un observador. En el caso de algunos países donde se está haciendo un artículo cuarto (revisión anual de los principales datos macroeconómicos), y el Club de París solicita algún análisis que el Fondo haya hecho, entonces se explica, se aporta ese análisis. Pero, realmente, es el rol de un participante pasivo en las reuniones del Club de París.

P.: ¿Ve posible que se pueda llegar a realizar el artículo cuarto en el año en curso?

A.W.:
Pues como siempre dependerá del Gobierno argentino. Nosotros estamos, como con cualquier país miembro, dispuestos, listos para realizar un artículo cuarto como lo hacemos con los demás. Tenemos gente que mantiene conocimiento, aunque no vayamos, de los números de la economía argentina y en el momento que la Arentina así lo requiera, nosotros estaríamos listos para ir.

P.: ¿Pero no hay ninguna conversación sobre este tema?

A.W.:
No. Hemos mantenido una conversación muy fluida y constructiva en la parte de datos, pero ése ha sido el centro de nuestros diálogos.

P.: ¿Ha tenido algún diálogo con el nuevo ministro de Economía, Axel Kicillof?

A.W.:
No.

P.: En los últimos días, la prensa de los Estados Unidos publicó distintos artículos advirtiendo que la Argentina se encamina hacia una crisis económica. ¿Qué grado de veracidad le asigna a estas opiniones?

A.W.:
Creo que en esa discusión, la caída de las reservas que se dio en la Argentina en el año 2013 y la volatilidad que estuvo asociada, obviamente dan lugar a este tipo de notas, pero es en el contexto de la debilidad de los mercados emergentes.

P.: ¿Que destacaría de la exposición de Janet Yellen ante el Congreso? ¿Considera que su preocupación por el empleo anticipa que el Banco Central será muy cuidadoso en el retiro de los estímulos y por lo tanto favorecerá a la evolución de los mercados tendiendo a mantener la estabilidad financiera?

A. W.:
El mejor escenario para el mundo es que se dé una recuperación sólida de la economía de los Estados Unidos. En este escenario vendrá un estado de normalización de la política monetaria de los Estados Unidos que ya empezó con el anuncio del "tapering", consistente básicamente en la disminución del estímulo cuantitativo que se reduce de 85.000 millones de dólares a 75.000 millones, luego a 65.000 y así sucesivamente hasta desaparecer. Pero siguiendo con una tasa de interés prácticamente de cero. Lo que los mercados esperan es que eventualmente a mediados del año entrante, comience gradualmente la subida de la tasa de interés de corto plazo.

Los mercados emergentes se van a beneficiar de una buena comunicación, de la recuperación de Estados Unidos. Al final del día, el retiro de los estímulos es un fenómeno que eventualmente va a ocurrir - y lo mejor es que ocurra de la manera más predecible posible -. Si es antes o después va a depender de las condiciones de la economía de los Estados Unidos, pero lo más importante es que genere la menor volatilidad posible para los mercados emergentes.

P.: En los últimos días la devaluación en la Argentina, la suba de las tasas en Turquía y en general, las preocupaciones de los inversores por aquellos países que, como India tienen problemas en sus cuentas externas han generado preocupación por el futuro de los mercados emergentes. ¿Han aumentado los riesgos para los emergentes?

A.W.:
Hemos visto una situación en la que los mercados han respondido, en algunas ocasiones, de manera generalizada ante el inicio del "tapering", pero luego hemos visto que poco a poco, los mercados han discriminado más entre economías con fundamentos más sólidos y menos sólidos. Y, las economías que han sufrido más son aquellas que tienen grandes déficit en cuenta corriente, problemas inflacionarios y pocas reservas internacionales. Entonces, obviamente, los países tienen que fortalecer estos flancos donde hay mayores vulnerabilidades. Hay un espacio para tener mayor diálogo entre autoridades de diferentes países para que en términos de información haya una comunicación fluida.

P.: ¿Qué riesgo existe de que la economía China tenga una fuerte desaceleración en su crecimiento?

A.W.:
Estamos viendo un escenario central en el que la economía china crece al 7,5% que es bueno (el año pasado creció a tasas similares, aunque esto incorpora una desaceleración importante respecto de los niveles de dos dígitos), pero creemos que este escenario es muy probable.

Dejá tu comentario