19 de noviembre 2015 - 00:00

Estatales acorralan a electos con tomas y duras demandas

Representantes del sindicato de estatales santacruceños tomaron el hall de entrada de la sede de la gobernación de esa provincia en rechazo, dicen, a la precarización laboral, y con consignas salariales.
Representantes del sindicato de estatales santacruceños tomaron el hall de entrada de la sede de la gobernación de esa provincia en rechazo, dicen, a la precarización laboral, y con consignas salariales.
 Con embestidas que incluyen huelgas, la amenaza de "tomar las calles" e incluso copamientos de edificios públicos, gremios estatales salieron a amplificar sus reclamos a los gobernadores electos, en una transición de poder hacia el recambio del 10 de diciembre que se recalienta en las provincias.

Una de las estocadas más virulentas se registra en Santa Cruz, donde trabajadores agrupados en ATE dispararon el martes en Río Gallegos una toma del hall de entrada de la Casa de Gobierno, que continuaba anoche, en queja por la supuesta precarización de cerca de 60 empleados y con reclamos salariales, entre otros ejes.

Los dirigentes exigen respuestas de parte del mandatario saliente, Daniel Peralta, y de la gobernadora entrante, la ministra de Desarrollo Social nacional Alicia Kirchner. "ATE va a dar batalla a estos gobiernos ausentes, sin responsables ni responsabilidades aparentes", advirtió el secretario general del gremio, Alejandro Garzón.

"Planteamos que venga algún funcionario electo para que podamos avanzar; no nos vamos a retirar hasta que nos atiendan, continuamos con esta ocupación pacífica", enfatizó, y vaticinó: "Me imagino marzo del año que viene sin inicio de clases y con fuerte paro en los hospitales".

A través de su cuenta en Twitter, Peralta acusó ayer a ATE de "cerrar la campaña de (Mauricio) Macri en Santa Cruz". "Ultimo esfuerzo para el domingo, no? Ya está, perdieron", dijo.

En un intento de descomprimir la protesta, el ministro Harold Bark -a cargo de la Jefatura de Gabinete- pidió que abandonen el lugar los activistas (que anoche amenazaban con una huelga de hambre por la supuesta prohibición a que ingresen alimentos). "Le pedimos que haga el intento de comunicarse con los funcionarios electos, porque nos dicen que no pueden resolver nada porque se van el 10 de diciembre", contraatacó Garzón.

En paralelo, en tierra bonaerense, el secretario general de ATE, Oscar De Isasi, le advirtió a la mandataria electa María Eugenia Vidal (Cambiemos) que "si toma el voto como un respaldo a la ideología neoliberal e intenta transitar el camino de volver a los noventa", los estatales bonaerenses "van a ganar las calles para que ello no suceda", lo mismo que "miles de compatriotas que habitan el territorio bonaerense y que incluso la votaron".

Los planteos brotaron incluso desde el Frente Renovador, que presentó un proyecto en la Cámara Alta bonaerense en pos de que Vidal otorgue a los trabajadores públicos un bono de fin de año no remunerativo para paliar el impacto de la inflación.

Precavido, en tanto, en Mendoza el electo radical Alfredo Cornejo recibirá hoy a los sindicatos estatales, en medio de una dura transición con el justicialista Francisco Pérez, signada por la asfixia de cuentas.

La invitación brotó de filas del propio Cornejo. Sin embargo, los docentes nucleados en SUTE no serán de la partida, por considerar inconveniente negociar con un gobernador que recién asumirá el 9 de diciembre.

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