31 de enero 2018 - 00:00

“Este es el mejor tiempo para el sueño americano”

Washington - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró un "nuevo momento estadounidense" en su primer discurso sobre el estado de la Unión ante las dos cámaras del Congreso.

"Este es nuestro nuevo momento estadounidense. Nunca hubo un tiempo mejor para comenzar a vivir el sueño estadounidense", dijo.

Ante una sociedad y una clase política agriamente divididas en torno de temas cruciales como la inmigración, el mandatario ofreció "extender la mano" a los miembros de los dos partidos tradicionales a fin de "proteger a nuestros ciudadanos, más allá de sus historias, el color de su piel o sus credos". "Podemos vivir como una sola familia", propuso.

"Juntos, podemos construir unos Estados Unidos seguros, fuertes y orgullosos", insistió.

Una de la prendas de unidad que ofreció a la oposición fue trabajar juntos en un agresivo plan de infraestructura para crear empleo y dinamizar aún más una economía que, aseguró, goza de muy buena salud en sus manos.

Desde que Trump llegó a la Casa Blanca el índice Dow Jones aumentó casi un 33% y el desempleo llegó a su menor nivel de los últimos 17 años.

En ese sentido, buscó apropiarse del éxito de la economía al atribuirlo a sus planes de reducción de impuestos y de eliminación de regulaciones. "Nuestro masivo recorte de impuestos provee un tremendo alivio a la clase media y a las pequeñas empresas", indicó.

Asimismo, se explayaba al cierre de esta edición sobre los esfuerzos de su Gobierno para combatir al Estado Islámico.

Trump había dado en febrero del año pasado un discurso ante las dos cámaras del Congreso, pero tenía entonces tres semanas en el Gobierno y por lo tanto no tuvo el carácter formal de los discursos anuales sobre el "estado de la Unión".

Uno de los temas centrales de su alocución, que fue seguida en directo por unas 40 millones de televidentes, fue la propuesta lanzada por el Ejecutivo para una reforma migratoria, que debe ser negociada en el Congreso para destrabar el diálogo y permitir la aprobación del Presupuesto.

Para votar y aprobar un presupuesto federal anual, la oposición del Partido Demócrata exige que se defina una solución para los 690.000 jóvenes inmigrantes que desde 2012 regularizaron su situación mediante el programa conocido por las siglas DACA.

Ese contingente de inmigrantes quedó literalmente en un limbo jurídico en septiembre del año pasado cuando Trump anunció que su Gobierno no renovaría el programa DACA.

El jueves pasado, la Casa Blanca puso sus cartas sobre la mesa al presentar un pliego de propuestas que abre camino para que 1,8 millón de inmigrantes alcancen la naturalización estadounidense.

Esa puerta abierta, sin embargo, viene con un precio elevado: el Gobierno pide 25.000 millones de dólares para construir un muro en la frontera con México, refuerza drásticamente la vigilancia fronteriza, interrumpe la inmigración familiar, recorta el cupo de inmigrantes legales y suspende el sorteo de visas.

Además, refuerza los mecanismos de "remoción inmediata" de inmigrantes en situación irregular.

La iniciativa fue recibida en general con frialdad. Los movimientos sociales condenan la inevitable división de familias que tendrá lugar en el país como consecuencia de las medidas represivas propuestas.

Agencias Reuters y AFP

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