4 de marzo 2016 - 00:00

Estupor en el Gobierno por supuesto delator de la bancada petista

Dilma Rousseff emitió ayer un comunicado en el que denunció “las filtraciones apócrifas, selectivas e ilegales”  “que perjudican la ley, la justicia y la verdad”.
Dilma Rousseff emitió ayer un comunicado en el que denunció “las filtraciones apócrifas, selectivas e ilegales” “que perjudican la ley, la justicia y la verdad”.
 Brasilia - La tormenta política que vive Brasil tuvo ayer un episodio de confusión luego que reportes de prensa informaran que el senador oficialista Delcidio do Amaral había acusado a la presidenta Dilma Rousseff y al exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva por su participación en el escándalo de corrupción en Petrobras como parte de un acuerdo de delación premiada, un dato que luego el legislador se negó a confirmar aunque tampoco desmintió.

Según afirmó ayer la revista Istoé, siendo luego replicada por otros medios nacionales, Amaral hizo las denuncias poco antes de dejar la prisión, el 19 de febrero, en el marco de un acuerdo de colaboración que firmó con investigadores de la Fiscalía General de la República.

El senador cumplió cuatro meses de prisión tras ser grabado intentando sobornar al exdirector del Área Internacional de Petrobras, Nestor Cerveró, para que no firmara un acuerdo de colaboración con las autoridades que pudiera comprometerlo a él, a Lula da Silva y a otros políticos del Partido de los Trabajadores (PT) que están bajo sospecha de haber participado en los fraudes en la empresa.

De acuerdo con los medios locales, que publicaron además imágenes de los documentos de la delación premiada, Amaral afirmó que Rousseff estaba al tanto de los hechos de corrupción en Petrobras, al igual que Lula da Silva y agregó que éste último quiso silenciar a otros implicados con el pago de sobornos.

Luego de la crisis que generó esta información a primera hora de ayer -que incluyó una reunión de emergencia en el palacio presidencial del Planalto - por la tarde el legislador del PT emitió un comunicado donde "en principio, ni el senador Delcidio ni su defensa confirman el contenido del reportaje". "Desconocemos el origen y tampoco reconocemos la autenticidad de los documentos anexados al texto" publicado por Istoé.

Analistas especulaban anoche o bien que Amaral se arrepintió o bien que la no confirmación forma parte de una estrategia para asegurarse que el acuerdo de delación premiada no se caiga, puesto que debe permanecer en confidencialidad hasta que lo homologue el Supremo Tribunal Federal (STF), máxima instancia judicial de Brasil.

En cuanto al contenido de la acusación difundida por la prensa, el senador habría dicho que Rousseff interfirió para mantener en sus respectivos cargos en Petrobras a directores comprometidos con la trama de corrupción. La presidenta usó además su poder para evitar que "corruptos y corruptores" de la red ilegal fueran sancionados por sus acciones, habría agregado. También señaló al exministro de Justicia, José Cardozo, ahora titular de la Abogacía General de la República (AGR), como el encargado de realizar las interferencias en nombre de la jefa de Estado.

En cuanto a Lula, el senador habría asegurado que tenía pleno conocimiento sobre la red ilegal que desvió millonarias sumas de la petrolera nacional. Dijo además que el líder de izquierda fue quien le ordenó ofrecerle sobornos a Cerveró para que no contara lo que sabe.

La información no pasó inadvertida: la propia Rousseff emitió, luego de la reunión de emergencia con Cardozo y otros colaboradores, una nota donde señaló que "las filtraciones apócrifas, selectivas e ilegales deben ser repudiadas ya que perjudican la ley, la justicia y la verdad", escribió.

Agencias AFP, EFE y ANSA

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