12 de junio 2015 - 00:00

Europa calló y Maduro (ausente) fue el gran ganador del encuentro

Gracias al apoyo de los países de América Latina y el Caribe, el presidente venezolano Nicolás Maduro no debió afrontar un documento crítico en la clausura de la cumbre CELAC-UE.
Gracias al apoyo de los países de América Latina y el Caribe, el presidente venezolano Nicolás Maduro no debió afrontar un documento crítico en la clausura de la cumbre CELAC-UE.
  Bruselas - Los países latinoamericanos y caribeños consiguieron imponer su postura respecto de Venezuela frente a la de sus socios europeos: la declaración final de la cumbre CELAC -Unión Europea no incluyó ni una palabra sobre la situación de la oposición política venezolana, pero sí se refirió a las sanciones de Estados Unidos contra funcionarios del país sudamericano.

El Parlamento Europeo, con diputados de los 28 países de la Unión Europea (UE), aprobó en los últimos meses varias resoluciones manifestando su "profunda preocupación" por la situación en Venezuela, condenando la persecución de la oposición y pidiendo la liberación de políticos encarcelados, como Leopoldo López o Antonio Ledezma.

Sin embargo, de esa preocupación y condenas no quedó ayer ni rastro en el texto aprobado por la UE y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). El documento dejó así afuera la postura de los europeos con respecto a ese tema, el más controvertido de la cumbre que ambos bloques celebraron en Bruselas.

Por el contrario, la declaración sí "toma nota" del rechazo de la CELAC a la orden ejecutiva de Estados Unidos que considera la situación de Venezuela como una amenaza para su seguridad nacional e impone sanciones a siete funcionarios del país, presuntamente culpables de violaciones de derechos humanos y de corrupción.

La CELAC y la UE mostraron su "rechazo a medidas coercitivas con carácter extraterritorial contrarias a la ley internacional". Además, "tomaron nota" de la declaración adoptada por la CELAC en su cumbre de Costa Rica, en enero, en la que el grupo manifestó su "preocupación" por las sanciones estadounidenses.

El miércoles, en la inauguración de la cumbre, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, ya había pedido en nombre de la CELAC la derogación de la orden ejecutiva de Washington.

"La orden, además del ridículo argumento, viola flagrantemente el derecho internacional", afirmó Correa, presidente pro témpore del grupo de países latinoamericanos y caribeños.

Mención

El propio presidente venezolano, Nicolás Maduro, que no asistió a la cumbre debido a una otitis, agradeció a la UE y la CELAC la inclusión de "un párrafo de solidaridad con Venezuela".


"El párrafo aprobado en Europa es de una magnitud sorprendente porque hay quienes querían llegar a esa cumbre haciendo lobby por aquí y por allá contra Venezuela, pero Venezuela ha salido reforzada de esa cumbre europea", afirmó el mandatario horas antes del cierre de la cumbre.

La situación en Venezuela fue desde el principio el asunto más incómodo de esta cumbre. Un día antes del comienzo, el viceministro de Exteriores de Cuba, Abelardo Moreno, reconoció que se trataba de la "mayor diferencia" a la que se enfrentaban la UE y la CELAC.

Durante la cumbre, además de Correa casi no hubo líderes que se refiriesen al espinoso tema. Desde la parte europea habló el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, que desde hace meses mantiene una tensa relación con Caracas por la posición de España respecto de los políticos venezolanos presos.

A su llegada a Bruselas, Rajoy aseguró que para Venezuela quiere "lo mismo que para España y para todo el mundo: diálogo, democracia, libertad, progreso y respeto por los derechos humanos".

Agencia DPA

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