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Europa no aprobó desembolso y exige compromiso
El rostro del ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, fue el termómetro ayer de las negociaciones dentro del eurogrupo para destrabar el segundo rescate. Al final su cara lo dice todo: ni a él le convence el acuerdo con la troika.
Juncker explicó que los socios europeos «reconocen el esfuerzo significativo de los ciudadanos griegos», pero recalcó que se necesitan esfuerzos adicionales para volver a la senda del crecimiento económico. Además, las fuerzas políticas de la coalición gubernamental deberán mostrar una voluntad política para la aplicación del programa de reformas.
El también primer ministro de Luxemburgo confió en que Atenas aclare «de aquí al miércoles» cuáles son los recortes adicionales del gasto estructural para esos 325 millones de euros. «Es una condición imprescindible para que se pueda seguir avanzando», reiteró y agregó que la participación del sector privado es otra condición para la nueva ayuda financiera al endeudado país. «Estos tres elementos tienen que estar acordados antes de que podamos tomar una decisión», sostuvo Juncker, quien celebró las garantías ofrecidas por el Ejecutivo heleno de que habrá acuerdo al respecto «en los próximos días». En este contexto el titular del eurogrupo señaló que los ministros de Finanzas de los 17 países de la eurozona no desembolsarán el rescate por 130.000 millones de euros a Grecia.
«Si no es esta noche, será la semana próxima», añadió. «Las negociaciones han avanzado pero no tanto (como para tener resultados)», apuntó el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang SchTMuble; mientras varios países exigían que Grecia se comprometa por escrito a implementar las reformas pactadas.
A la reunión también acudió la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, quien celebró las «señales alentadoras» provenientes de Grecia, pero también advirtió que «queda mucho por hacer». Por su parte, el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, confirmó que un principio de acuerdo fue alcanzado entre Atenas y sus acreedores institucionales. «Ahora le toca al Gobierno griego y al Parlamento convencer a sus socios europeos a través de un compromiso fuerte y de acciones concretas para garantizar la consolidación fiscal y las reformas estructurales», comentó.
A su llegada a Bruselas, el ministro griego de Finanzas, Evangelos Venizelos, exhortó a sus socios a dar «su aval» al acuerdo anunciado e incluso garantizó que su Gobierno alcanzó un pacto «sobre los principales parámetros» exigidos por los acreedores privados. «Tras un largo período de duras negociaciones, tenemos finalmente un acuerdo a nivel técnico con la troika, para un programa nuevo, sólido y creíble», comentó Venizelos. «También tenemos un pacto con los acreedores privados sobre los parámetros básicos de la participación del sector. Ahora necesitamos el respaldo político del eurogrupo para dar el paso final», agregó.
Agencias DPA, EFE y ANSA


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