3 de diciembre 2008 - 00:00

Extienden rescate a industrias y convocan a UIA

Extienden rescate a industrias y convocan a UIA
A medida que pasan las horas, el plan de salvataje para la industria automotriz va modificándose, especialmente por los cambios que le está introduciendo la nueva ministra de Producción, Débora Giorgi, que apenas asumió debió hacer frente a un proyecto impulsado hasta eso momento por el secretario de Comercio, Guillermo Moreno.

De la idea inicial de lanzar autos de bajo precio en cuotas sin interés, ahora se está elaborando un paquete de medidas más amplio.

Por ejemplo, el plan de financiación no sería sólo para los autos de bajo precios. También incluiría vehículos comerciales y utilitarios y se extendería a una mayor parte de la gama de vehículos. Además, el crédito alcanzaría a otros sectores como el autopartista. Así trascendió desde el gobierno a empresarios del sector.

El anuncio de mañana en Olivos, que será encabezado por Cristina de Kirchner, no sólo se limitaría a la industria automotriz. El plan tendrá beneficios para el sector de electrodomésticos, como ya trascendió, pero también alcanzaría a otros rubros como el del calzado.

Esta posición más amplia explica que para el acto de mañana también están invitados la cúpula de la UIA y representantes de cámaras de otros sectores.

En cuanto al tema automotor, existe mucha confusión y bastante preocupación en las terminales por las medidas.

Por eso ayer, los presidentes de las automotrices mantuvieron una reunión de urgencia en la sede de la entidad que las agrupa (ADEFA) para analizar la situación.

El encuentro fue convocado por el titular de la asociación, Dominique Maciet, presidente de Renault, pero a pedido de Osvaldo Baños, director general del grupo Peugeot-Citroën.

Estuvieron casi todos los Nº 1 (faltaron, por ejemplo, Viktor Klima de Volkswagen y Edgar Lourencon de General Motors) para intercambiar información y fueron consultando las dudas con la Secretaría de Industria que dirige Fernando Fraguío.

No pudieron aclarar la mayoría de los interrogantes y recibieron la promesa del gobierno de que hoy se comunicarán desde algún despacho oficial para informarles sobre los cambios que se hayan introducido.

La preocupación de las terminales se centra en que para ofrecer autos económicos deberán realizar un descuento de alrededor de 15% que significará vender al costo. Esto volcará la poca demanda que hay a este segmento de vehículos y bajará el consumo de los autos en los que las terminales tienen rentabilidad. Esto generará serios problemas a las finanzas de las empresas.

En el caso del plan de financiación, que funciona como un plan de ahorro previo, competirá con los sistemas de este tipo que tienen casi todas las terminales, provocándoles otro agujero financiero.

El plan de financiamiento a tasa cero para agilizar la venta de autos nuevos será financiado con fondos del Sistema Integrado Previsional (SIPA), que captó los de las AFJP, y tendrían la forma de fideicomisos.

Para otorgar el crédito no importaría el origen del automóvil y serviría para comprar autos fabricados en el país o importados de Brasil.

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