6 de junio 2014 - 00:06

Famosas playas de España

Los lugares de veraneo en las islas españolas en el Mediterráneo y en el Atlántico produjeron por su belleza, hace ya medio siglo, una movida turística que modernizó la península Ibérica.

Famosas playas de España
Resulta aún sorprendente cómo el sol, las arenas, los mares que rodean a España arrastraron a ese país hacia la democracia, las actitudes liberales, las conductas abiertas y tolerantes, y un creciente progresismo, luego de la feroz contienda de la Guerra Civil y el triunfo del Generalísimo Franco. Buscando las playas españolas llegaron a la Península Ibérica los descontracturados viajeros y viajeras del norte de Europa. De pronto, para quienes no sabían que eso era común en las playas de la francesa Costa Azul, se produjo el impacto de ver a las muchachas suecas hacer topless apenas entraban a caminar por la arena, y no faltaban las que preferían dejar toda la ropa de lado. El boca a boca de suecos, noruegos, dinamarqueses, islandeses, finlandeses y alemanes hizo que de otros lugares del mundo empezaran a tener en cuenta a España no sólo por sus atractivos históricos, por sus pintores, arquitectos, poetas, novelistas y sus museos, sino también como lugar perfecto para disfrutar del ocio. Las conquistas iniciales del turismo extranjero se dieron por las islas, que por tener un concreto aislamiento, les fue fácil escapar de las actitudes represivas, la moral mojigata, cosas que desaparecieron con la llegada de la democracia, la "movida" y "el destape". A esos grupos insulares, que conquistaron por mérito propio una enorme fama turística, como son los archipiélagos de las islas Baleares en el mar Mediterráneo occidental (Ibiza fue la nave insignia de la movida liberal y democratizante), y el archipiélago de las islas Canarias en el océano Atlántico nororiental, se fueron agregando otros que ya eran parte del territorio.

Islas Baleares
Este «paraíso en el Mediterráneo» consta de cinco islas y varios islotes. Se divide en dos grupos, al nordeste las Gimnesias: Mallorca, Menorca y Cabrera, y al suroeste las Pitiusas: Ibiza y Formentera. ¿Su atracción? Clima suave. Más de 300 días de sol al año. Bellos paisajes y playas. Amplia oferta cultural. Al ser visitados por gente de todos los lugares del mundo, son sitios tan descontracturados como multitudinariamente cosmopolitas. ¿Una confirmación? El aeropuerto de Palma de Mallorca es uno de los más concurridos de España. Es que las Baleares sorprenden y fascinan.

Mallorca
La elegante isla mayor posee un singular atractivo desde 1920, cuando comenzó a recibir a intelectuales y artistas que le dieron prestigio internacional. Acaso por eso su oferta cultural es la de una gran ciudad, y el Auditorio de Palma está entre las mejores salas de conciertos de Europa. La mayoría de los visitantes se limitan a la playa elegida para vacacionar, y olvidan que, aparte de una bellísima costa, ofrece una ciudad plena de sitios de interés, maravillosos paisajes y tesoros entre sus llanuras y montañas. La vida nocturna se despliega en el Casco Antiguo, el Paseo Marítimo, el Paseo Mallorca y la Plaza Gomila.

Menorca
La isla más oriental, en sus apenas 700 km² y 216 km de costa, ofrece multitud de playas y calas diferentes. Hay una contraposición entre las playas del sur, con un relieve suave, con profundos barrancos alfombrados de rica vegetación de pinos que llegan casi al mar fundiéndose en playas de blancas arenas o calas de aguas transparentes, y las del norte, con una costa abrupta con rocas en las que rompe el mar. La vida nocturna se centra en Mahón, la capital, pero en las urbanizaciones de la isla hay bares y discotecas. En Alayor y Punta Prima están las discotecas top. Y en Calan Porter, la famosa discoteca Sa Cova den Xoroi en una cueva natural con estupenda vista al mar.

Ibiza
Su fama se inició con pioneros hippies, luego con sus playas nudistas y finalmente como lugar de artistas y magnates. La capital está a poco andar de bellísimas playas. Los paraísos costeros están siempre cerca. Al sur se destaca la Playa den Bossa, con sus islotes; al norte, Cala Talamaca, Cala Llonga, entre otras. En la ciudad de Ibiza, la calle Barcelona es el corazón del puerto y punto de encuentro hacia las más de 40 discotecas. "En Ibiza el espectáculo está garantizado porque reina la libertad y cada uno hace lo que quiere, así que súmese a eso".

Formentera
Instalada al sudeste, deslumbra con sus 90 km. Su clima primaveral lleva a escapar del mundanal ruido. Envuelve en una agreste atmósfera mágica, con molinos de viento y norias, pueblitos y paisajes de belleza única. Allí están las mejores playas, las de arenas blancas y aguas celestes transparentes. El único modo para llegar a esta maravilla natural es con ferry desde Ibiza.

Cabrera
Este archipiélago de 19 islotes está a 15 kilómetros de la costa sur de Mallorca; es la experiencia de una isla desierta que es zona protegida y parque natural. Tiene restricciones en pro de la conservación. Para ver: la fortaleza medieval construida en el siglo XIV, acantilados, cuevas submarinas, en especial la Cova Blava, y playas vírgenes con sus aguas cristalinas.

Islas Canarias
Pequeños territorios edénicos impregnados de un cálido sol, rodeados de aguas de diversos tonos, y playas de fina arena, y un clima primaveral todo el año. Siete islas: Gran Canaria, Fuerteventura, Lanzarote, Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro, y los islotes: Alegranza, Graciosa, Montaña Clara, Roque del Este, Roque del Oeste y Lobos. Este archipiélago está en el océano Atlántico, al suroeste de España y al noroeste del África, frente a las costas de Marruecos y del Sahara. Varias zonas han sido declaradas por la Unesco Patrimonio de la Humanidad por sus singulares rasgos.

Gran Canaria
Es un "pequeño continente" por la diversidad de paisajes de su territorio no muy extenso: zonas desérticas junto a montañas de frondosidad tropical; abruptos acantilados frente a extensas playas de arena, y escarpados barrancos frente a suaves valles. En invierno, mientras hay turistas soleándose en las playas, a pocos kilómetros los montes tienes sus cumbres nevadas. La capital tiene calles plenas de un gentío cosmopolita. No deje de ver el señorial Barrio de la Vegueta, La Casa de Colón, los museos, sobre todo el de Bellas Artes, y el pueblo originario, los Guanches. Maspalomas es la mejor playa, tiene 6.000 metros de largo y en lugares hasta un kilómetro de ancho.

Fuerteventura
Con sus inmensas playas de dunas blancas, esta isla es la de mayor longitud de costa del archipiélago. Hay playas que compiten con las mejores del mundo, con aguas de color turquesa, poco profundas, ideales para nadar, la práctica de la vela, el esquí acuático, el surf o la pesca. Una visita imperdible es a Betancuria y a su museo arqueológico.

Lanzarote
Es un lugar que parece de otro mundo. Los volcanes dejaron la isla calcinada y cubierta de cenizas. Tiene dos capitales: la nueva y urbana, Arrecife, y la antigua, Teguise, apacible. Las Playas del Sur son las más famosas y acogedoras de la isla. Playa Blanca encanta por su aspecto tropical. Un dato: no perderse de ver el impresionante fenómeno de la Geria, sucesión de cráteres en miniatura cuna de artesanales viñedos. Y la casa de José Saramago.

Tenerife
La mayor isla del archipiélago, por su buen clima y sus paisajes logró fama internacional. Está atravesada por una cordillera, en cuyo centro se eleva una gigantesca formación volcánica sobre una antigua y enorme depresión. La capital, Santa Cruz de Tenerife, es una ciudad alegre y acogedora; el Puerto de la Cruz, el principal núcleo turístico de la isla; y San Cristóbal de la Laguna, una ciudad monumental declarada Patrimonio de la Humanidad. Dos playas: Las Gaviotas, nudista, de arenas negras, y Las Teresitas, una playa artificial de 1.500 m de palmeras y arena dorada procedente del desierto del Sahara. Imperdible: ver el Parque Nacional del Teide con un fascinante paisaje labrado durante milenios por la furia de los volcanes.

La Palma
Declarada Reserva de la Biosfera por la Unesco, por sus numerosos tesoros ecológicos. Hay playas famosas como la Playa de Cancajos, conos volcánicos, refrescantes manantiales, con barrancos impresionantes (Barranco del Agua), con enclaves mágicos (Bosque de El Canal y Los Tiles), y centros temáticos (Jardín de las Aves, el Maroparque). El pueblo Mazo, muy cerca del aeropuerto, tiene la Cueva de Belmaco, con inscripciones prehistóricas.

La gomera
Dado que abunda en costas abruptas y acantilados, la mayoría de sus playas son pequeñas calas. Posee también preciosas playas de arena (Valle Gran Rey, Playa de Santiago Vallehermoso). La capital es una pintoresca población, su gente tiene un original folclore con el famoso lenguaje silbado que emplean los habitantes para comunicarse de una montaña a otra.

El Hierro
La más occidental y pequeña de las islas, es un refugio vacacional en pleno contacto con la naturaleza y bellas playas. Valverde, la capital, es una ciudad tranquila con empinadas callejuelas, casas encaladas y hermosos jardines. En el norte de la isla el Tamaduste tiene una gran piscina natural. Al oeste, Sabinosa es célebre por sus aguas medicinales.