10 de agosto 2009 - 00:00

Festejando el mejor rally en siete décadas

Festejando el mejor  rally en siete décadas
Veamos los números. El viernes el Dow trepó un 1,23%, a 9.370,07 puntos. Con esto, el resultado semanal ascendió al 2,16% y la suba de las últimas cuatro semanas llegó a un impresionante 15,02% (el Nasdaq trepó un 13,91%; y el S&P 500, un 14,94%). Frente a estos impresionantes números y en las mismas cuatro semanas, la tasa de los treasuries (10 años) bajó del 3,94% al 3,85% anual, los commodities treparon en promedio un 1,51% y el dólar tuvo un ligero descenso ante las principales monedas.

En la moneda que sea y frente a los principales activos, si a esto que está viviendo el mercado bursátil no podemos llamarlo un rally, no sabemos a qué podemos denominar de esa manera. Es cierto que los balances han sido una fuerza orientadora en la suba de las acciones, pero como comentamos la semana pasada, no necesariamente fueron la verdadera fuerza impulsora de esa suba. La mejor prueba de esto la tenemos en los commodities.

Es cierto que el precio del maíz retrocedió en estos 28 días un 27%; el del trigo, un 22%; la soja apenas avanzó un 0,7% y el oro apenas ganó un 0,3%. Pero también es cierto que el precio del cobre se empinó un 17,39%; y el del petróleo, que trepó en las últimas cinco sesiones un 2,13%, un 18,43%. Si algo nos marca esto es que a) no hay temor a grandes oscilaciones, b) no se avizora un aumento extraordinario de la demanda global y c) el dinero de los inversores se ha dirigido hacia los activos de mayor potencial especulativo.

La verdad es que hoy poco importa que el activo que sea éste caro o barato, lo importante es que sea líquido y permita entrar y salir rápidamente de él. El futuro no lo conoce nadie y el pasado lo conocemos todos. Lo importante es entonces saber dónde estamos parados.

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