4 de enero 2012 - 00:00

Fiasco: resuelven en París misterio de oro

París - El tema de conversación durante Año Nuevo en Francia ha sido un misterioso hallazgo de oro en un tren regional próximo a París. Durante varios días no apareció el propietario, pero la Policía resolvió ayer parte del misterio.

Ha sido algo con lo que todos sueñan: un controlador encuentra en un tren de las inmediaciones de París una maleta sin dueño. Desata la alarma, y los expertos en explosivos acuden de inmediato al lugar. Y ante el asombro de todo el mundo descubren que en la maleta se encuentran lo que parecen 20 lingotes de oro, cuyo valor según los medios asciende a 800.000 euros (algo más de un millón de dólares).

De los 20 kilos de oro informó ayer incluso el diario Le Parisien, que además especula con quien se podría alegrar con esta pequeña fortuna si no aparece el dueño. El resplandeciente hallazgo de la tarde del viernes desató no sólo la esperanza de una jugosa recompensa, sino que también fomentó la fantasía en numerosas charlas de las fiestas de fin de año. ¿Quién puede olvidar una maleta con ese valor en un tren regional?

La Policía, desconfiada, ordenó el análisis del material, pues en los lingotes no aparecía ningún sello oficial, lo que podría hacer pensar que se trata de oro fundido de forma ilegal.

En Sudáfrica suelen aparecer noticias sobre las bandas de criminales que operan regularmente en las minas de oro y que bajo tierra tienen ejércitos enteros de trabajadores que excavan en busca de oro de forma ilegal y lo sacan fuera del país.

No era de descartar un trasfondo delictivo, y los investigadores consideraban especialmente sospechoso que nadie reclamase la propiedad de la maleta. Pero tras un exhaustivo análisis al menos se ha aclarado un punto: los lingotes no son de oro, según informan medios franceses sobre la base de fuentes de la investigación, sino de otro material.

Con ello se refuerza la hipótesis de un trasfondo delictivo. Todo un equipo de policías está ahora ocupado viendo videos de cámaras de vigilancia de los trenes de cercanías que unen las estaciones de la línea B con Massy-Palaiseau (a unos 15 kilómetros al sur de París) para poder esclarecer la identidad del propietario. La Policía, según los medios, considera que al propietario de las barras le entró miedo al ver al revisor e intentó desaparecer sin sus falsos lingotes de oro.

Agencia DPA

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