Según el dominical, las grabaciones, de cuya existencia tenía conocimiento la FIFA y, en especial, su presidente Joseph Blatter, a quien le entregaron los documentos, son parte de la investigación de la Justicia de Estados Unidos.
Uno de los 24 miembros del Comité Ejecutivo de la FIFA, Ismail Bhamjee, de Botswana, relató que Marruecos ganó la votación para organizar el Mundial 2010, aunque no se descarta que algunos de los delegados pudieron mentir, pues el voto es secreto.
La versión recogida por el Sunday Times indica que Marruecos venció a Sudáfrica por dos votos, pero el resultado oficial fue fraguado. El relato indica que Marruecos también pagó coimas a algunos miembros del Comité Ejecutivo, pero inferiores a las repartidas por Sudáfrica.
Entre los receptores del dinero se encuentra el trinitense Jack Warner, exvicepresidente de FIFA, quien obtuvo 1 millón de dólares de Marruecos.
Ese dinero es el que fue girado con conocimiento de Jerome Valcke, secretario general de la FIFA y ladero de Blatter, según un correo electrónico que el Sunday Times aseguró tener en su poder.
En ese mensaje, según el periódico, Valcke hace referencias a Blatter y al entonces presidente de Sudáfrica, Thabo Mbeki, quien dejó su cargo en 2008.
El diario escribió que en un correo del 7 de diciembre de 2007 enviado al Gobierno de Pretoria, y ahora en su poder (aunque no fue publicado), Valcke escribió que pagos por 10 millones de dólares "estaban basados en conversaciones entre la FIFA y el Gobierno de Sudáfrica y también entre nuestro presidente Blatter y el presidente Thabo Mbeki".
Para la FIFA fue sólo una contribución al desarrollo del fútbol centroamericano, pero los investigadores de Estados Unidos sostienen que una parte de ese dinero fue para Warner, expresidente de Concacaf, y otra fue enviada a los otros directivos de la entidad corrompidos para votar por Sudáfrica como sede del Mundial 2010.
La cadena británica BBC resaltó que en vez de ayudar al desarrollo del fútbol del Caribe, los fondos sirvieron en parte para cancelar deudas del propio Warner.
Las grabaciones aludidas por el Sunday Times también indican que Qatar pagó 1,2 millón de dólares para obtener la sede del Mundial 2022, situación que fue negada por el país del golfo.
En la víspera, el periódico Die Zeit reveló que el Gobierno alemán que encabezaba el canciller Gerhard Schröder aportó sus "influencias" para conseguir la Copa del Mundo disputada en 2006 en aquella elección realizada seis años antes.
La publicación denunció que para lograr el favor de los representantes de los países orientados a votar por otras sedes, Alemania llegó a levantar un embargo de armas que pesaba sobre Arabia Saudita y prometió inversiones industriales.
La elección, a la que Sudáfrica llegaba como gran candidata, terminó inclinando la balanza en favor de Alemania por apenas un voto (12 contra 11), aunque luego el continente negro terminaría albergando su primera Copa del Mundo de la historia en 2010.
Die Zeit incluso afirmó que Berlín dotó de lanzacohetes al Gobierno de Riad para obtener el voto en pos de quedarse con la Copa del Mundo de 2006.
Pero el Gobierno alemán no actuó solo, sino que contó con el apoyo de algunas de las principales empresas nacionales, como las automotrices Daimler y Volkswagen y el gigante de la industria farmacéutica Bayer.
Así fue que Daimler invirtió 100 millones de euros en Hyundai (un hijo del fundador de la automotriz surcoreana era miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA) y Volkswagen y Bayer prometieron inversiones también en Seúl y en Tailandia.
Al parecer, al menos en el fútbol, la corrupción no es patrimonio apenas de América Central y del Sur, como parece apuntar la investigación sobre la FIFA que llevan adelante la magistratura suiza y el Departamento de Justicia de EE.UU.
| Agencias ANSA y DPA |


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