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Fin de fiesta: Chávez anunció penurias
Venezolanos hacen cola para comprar alimentos en un mercado estatal de Caracas. Los recortes económicos comenzarán por gastos superfluos del Estado, indicó el presidente.
«Tenemos que cuidar hasta el último dólar, el último bolívar, administrarlos bien», afirmó en su programa semanal de televisión «Aló Presidente».
No obstante, mientras los precios del petróleo perdieron más de 100 dólares desde los máximos niveles de 2008, el mandatario sostuvo que podría soportar niveles de «cero» dólar por barril.
Chávez se refirió al «período especial» de los años 90 en Cuba. «La revolución no se va a venir abajo por los problemas económicos que puedan derivarse de la crisis mundial, pero eso no significa que no pudiéramos entrar nosotros en un período de grandes dificultades», dijo el mandatario.
Venezuela obtiene de la venta del petróleo el 90% de sus divisas y el 50% de sus ingresos. Pero la crisis económica mundial derrumbó los precios, restando recursos a los programas sociales con los que el mandatario sustenta su popularidad.
El presupuesto de 2009 estimó un precio promedio de u$s 60 por barril para la cesta de crudo venezolana, pero hasta ahora se encuentra en niveles de u$s 36,33 por barril.
La economía del país se desaceleró en 2008, con un aumento del 4,8% en el Producto Bruto Interno (PBI), por debajo de la meta oficial de un 6% y de la expansión del 8,4% de 2007.
Venezuela suma cinco años consecutivos de crecimiento, que han disparado el consumo en el país, que tiene a su vez la inflación más alta del continente y vive bajo un control de cambios y de precios implantados en 2003.
Chávez, que ganó a comienzos de febrero el referendo que le permite presentarse ilimitadamente a la reelección, asegura que sus políticas socialistas dotaron al país de un margen de maniobra suficiente para capear la crisis.
En contraste, economistas consideran que el mandatario deberá tomar medidas impopulares para enfrentar la caída del ingreso petrolero, como un alza de impuestos, un recorte del gasto público e incluso una devaluación que el Gobierno ha descartado en el corto plazo.
Al respecto, el ministro de Finanzas, Alí Rodríguez, argumentó ayer: «Estamos haciendo ajustes en el gasto público, hemos trazado una política de austeridad eliminando muchos gastos que en época de abundancia quizás no se noten mucho».
Rodríguez mencionó ante la televisora estatal Televen que el ajuste abarcará la «compra de vehículos nuevos a veces innecesarios» y «viajes que pueden ser de utilidad pero no son tan indispensables». «Hay que aplicar la lógica del ama de casa cuando cae el ingreso: reduce un conjunto de gastos que no son absolutamente indispensables y busca la manera de incrementar ingresos para equilibrar el presupuesto y no sacrificar lo que es fundamental», ilustró.
El funcionario admitió que el descenso de los ingresos petroleros impacta a Venezuela. Sin embargo, manifestó que la economía nacional «goza de un relativo confort» a pesar de la crisis global porque desde hace una década, cuando Chávez llegó al poder, se han «aplicado políticas que le dan solidez, como un fondo de estabilización monetaria por u$s 57.000 millones y otro conformado con China por u$s 12.000 millones».
El funcionario aseguró igualmente que en el ajuste «se van a mantener intactos los gastos orientados al sector social», especialmente en educación y salud.
En su alocución, Chávez se dio tiempo para atizar el clima político y calificó como «desvergüenza total» la reunión que mantuvieron el viernes representantes de un sector de la oposición de Venezuela con el ex jefe del Gobierno español José María Aznar. «¡Hasta dónde llega la desvergüenza, no! La oposición, ahora, subordinada a Aznar». Los dirigentes opositores venezolanos Julio Borges, presidente del partido Primero Justicia; Omar Barboza, líder de Nuevo Tiempo, y Luis Ignacio Planas, presidente de COPEI, se reunieron el viernes con Aznar en la sede de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), en Madrid.
Agencias Reuters, AFP y ANSA


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