Londres - El militante de extrema derecha Thomas Mair, de 53 años, fue condenado ayer a cadena perpetua por el asesinato de la diputada laborista Jo Cox, en junio pasado. Según dictaminó el tribunal, Mair cometió un crimen inspirado en la supremacía blanca y en el "nacionalismo excluyente, lo que está asociado con el nazismo en sus formas modernas".
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El ultraderechista mató a Cox el pasado 16 de junio, en plena recta final de la campaña del referendo en el que los británicos decidieron salir, el 23 de ese mes, de la Unión Europea. El asesinato fue en Birstall, en el condado inglés de West Yorkshire. Cox, de 41 años, diputada en el Parlamento de Westminster y madre de dos hijos, era una referente de los derechos de los inmigrantes y de una Europa sin fronteras. Mair le disparó a la legisladora dos veces en la cabeza y una en el pecho con un rifle de caza, antes de apuñalarla en 15 ocasiones.